29 junio, 2022

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Vistazo a los hechos: Daniel Quintero desconoce el estado de derecho 

Gabriel zapata

Por Gabriel Zapata Correa 

No tiene precedentes en la historia de Antioquia y Medellín, que un funcionario de la talla de un alcalde, de la segunda ciudad más importante del país, protagonice un enfrentamiento institucional de marca mayor, dándole un pésimo ejemplo a la ciudadanía que asiste a este lamentable espectáculo de desorden legal.

No terminamos de vivir esta horrible pesadilla con un alcalde altanero que rebasa las fronteras de la decencia, y que día a día, con sus actuaciones y expresiones está justificando que la Procuraduría General de la Nación estaba pasada de suspenderlo y hasta merecería destituirlo.

Su intervención en política es cada día más real e incontrovertible y ya en forma descarada asiste y participa de actos y reuniones del Pacto Histórico, y en un claro desafío a las instituciones, y en especial a la Procuraduría General, hasta se reúne con el candidato de sus admiraciones Gustavo Petro, con la disculpa infantil de estar recibiendo sus consejos para enfrentar legalmente su suspensión. Este argumento ofende la inteligencia de la gente decente que aplaudimos su sanción.

Otro triste espectáculo es el que viene ofreciendo con su grosería, frente al alcalde encargado, Juan Camilo Restrepo Gómez, a quien no se cansa de descalificar con el término de “fantoche” y ya le dijo hasta “bobo”.

Pero el alcalde Quintero no ha estado solo en estas actuaciones descalificadoras. Su secretaria de Gobierno, María Camila Villamizar, una cucuteña que no quiere a Medellín, protagonizó una vergonzosa intervención durante la primera reunión de gabinete con el alcalde encargado, en la que no solo desconoció el encargo del presidente Duque, el primer mandatario de los colombianos, sino que desautorizó públicamente al gabinete a atender las órdenes de quien va a remplazar temporalmente a su jefe.

Debe tomar atenta nota el señor presidente Iván Duque de las actuaciones de esta funcionaria, quien integra la terna que pasó el movimiento Independientes, para no tenerla en cuenta. Porque francamente sería una alcaldesa nefasta para la ciudad, igual o peor que su jefe Daniel Quintero.

No nos queda la menor duda que la procuradora Margarita Cabello Blanco acertó con la suspensión del alcalde Daniel Quintero, con base en 42 evidencias que reposan en el expediente.

Es indudable que el alcalde no goza de respaldo popular, de lo contrario hubiera realizado plantones diarios como los que hizo Petro cuando fue destituido en Bogotá. Una prueba es que a Quintero no lo voltean a ver en los aeropuertos, nadie lo saluda en una clara demostración de desprecio y desconocimiento, y ni se diga si se atreve a pisar un restaurante de la ciudad.

Otra demostración de su grosería con las instituciones la ofreció esta semana, cuando el suspendido alcalde arremetió nuevamente contra el uribismo y el presidente de la República, Iván Duque, tras la decisión de la Procuraduría en su contra por presunta participación en política.

A través de una entrevista de 45 minutos con el gerente de Telemedellín, Deninson Mendoza, su subalterno, Quintero se refirió a la terna que presentó el Movimiento Independientes para elegir al alcalde encargado de la ciudad. Dicha terna está conformada por tres mujeres, secretarias de despacho en ejercicio.

Como se sabe, se trata de la secretaria de Gobierno, María Camila Villamizar; la secretaria de Salud, Andree Uribe y la secretaria de Suministros y Servicios, Karen Delgado.

“Estaba en el dilema de presentarla o no, lo único que pedí es que fueran mujeres”, dijo Daniel Quintero. Agregó que el presidente Duque no tendría en cuenta la terna, pues “ya sabemos lo que va a pasar” (…). “A él importa un carajo lo que hagan con Medellín”.

Y en una carta de su puño y letra publicada esta semana, Quintero volvió al ataque: “El 11 de marzo, en tan solo 12 horas, sin derecho a defensa, la procuradora Cabello, exministra de Duque y nombrada por él, decidió suspenderme del cargo como Alcalde de Medellín. Para hacerlo violó la constitución y la ley, los tratados internacionales que lo prohibía”. 

Y más adelante: “¿Por qué lo hicieron? Porque significamos un cambio y gobernamos con independencia de los grandes poderes políticos y económicos. Quieren favorecer al candidato de Duque a la presidencia y nombrar a un alcalde apoyado por los grupos económicos que estaban acabando con EPM”. 

Luego añadió: “lo quieren sacar porque no soportan que queramos construir la Medellín del futuro, una Medellín amplia y diversa en la que quepamos todos, una ecociudad y un valle del software para el mundo”. 

Este señor no merece regresar a la Alcaldía de Medellín. Esta pesadilla debe finalizar de una vez por todas. No respeta las leyes, no respeta las instituciones, no respeta a la ciudadanía que dice representar.

El tono y el talante del alcalde encargado le puso una nota muy alta a Quintero  y demuestra que  no tenemos alcalde