23 mayo, 2022

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 332 del maestro Gardeazabal: El terremoto Gillinsky

Gardeazabal

@eljodario 

Como me atreví a decirlo hace un par de meses cuando comenzó el asunto, debíamos era preguntarle a José Roberto Arango, el mediador de la antigua batalla Bancolombia Vs Gillinsky cuáles eran los cabos sueltos de esa negociación de paz de entonces y por qué ahora se rompió en mil pedazos. 

Porque no nos metamos mentiras, Jaime Gillinsky, con una genialidad que debe reconocerse, luego de dos años de estudios, análisis y maniobras financieras ha ocasionado un terremoto en la vida económica del país y grandes daños en el epicentro del sismo, el otrora poderoso e intocable GEA.  

El terremoto ha destruido el mito de que los paisas son unos verracos para el negocio y que los gerentes que tenían al mando de las empresas se habían inventado una fórmula tan autóctona como la arepa para enrocar sus empresas. 

Este sismo ha demostrado que la metodología del GEA era copiada de Keiretus, el japonés, de hace 60 años, y que su astucia para los negocios no pasó de ser un disfraz de su soberbia y tacañería. Dejaron subvalorar las acciones de las empresas a cargo. Disminuyeron los dividendos dizque para reinvertir y terminaron perdiendo el nexo y el aliento con los accionistas abriéndoles un hueco para que entrara Gillinsky, con un permiso de la Super solicitado hace dos años, y se los llevara por los cachos sin que ninguno de esos alfiles del GEA advirtiera, ni mucho menos se preparara para resistir y defenderse.  

En su arrogancia se negaron a entender que si querían ser un grupo económico fuerte deberían tener un medio de comunicación de su propiedad (así lo hicieron Santodomingo, Ardila y Sarmiento) y se rancharon en creer que como ellos eran los que pautaban el 62.5% de la publicidad en todos los medios, a la hora de nonas ellos los iban a defender. Nanay cucas.  

Gillinsky apoderándose de la revista Semana y trastocándole su línea editorial había previsto usar el medio periodístico para tirar en el momento exacto la bomba de profundidad que fue la entrevista blasfema al alcalde Quintero. No les importó el respeto con los lectores ni volver una triste ficha de su prodigioso engranaje chupador al mal llamado “Pinturita”.  

Sin hígados pusieron groseramente a Semana para apalancar su triunfo económico y lo lograron. De paso, aunque no lo hayan dicho, descubrimos los colombianos que detrás de los Gillinsky ha estado Petro, su otro patrocinado desde hace años. Pero también que fue con un tejido de filigrana como dieron el jaque mate a la política y después a las finanzas antioqueñas aporreadas por Hidroituango, facilitando la elección de Quintero como alcalde.  

El terremoto les tocó la campana a los del GEA para que revalúen si la escuela de José Vélez y Bojanini fue un fracaso. Y le sonaron los timbres a Colombia para que entienda que esto cambió muchísimo y que son los avezados, como Petro y Jaime Gillinsky los que vienen arrollando así dejen en la lona revocados a Quintero en Medellín y a Ospina en Cali. Sus metas son el poder absoluto.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.