9 Agosto, 2020

Primicias de la política, empresariales y de la farándula

Vistazo a los hechos: Es la hora de rodear al presidente Iván Duque

Por Gabriel Zapata Correa 

No es la primera ni será la última vez que el senador Gustavo Petro, con su discurso mamerto salpicado de mentiras y falsos argumentos, intentará engañar incautos para aprovechar la coyuntura de la incalculable crisis que vive el país por el Covid-19, en beneficio de sus aspiraciones políticas.

Esta semana los medios le dieron inusitada importancia a su propuesta de desconocer la legitimidad del Gobierno del presidente Iván Duque, y convocar a una desobediencia civil, no pagar servicios públicos, ni atender la solicitud de enviar los hijos a los colegios, como por ejemplo.

Gustavo Petro es el típico ejemplo del político que monta sus campañas sobre las mentiras, los engaños y las verdades a medias.

Es un hombre que no tiene vergüenza para ocultar las explicaciones que le debe a la opinión pública, sobre la procedencia de unos dineros sospechosos que él mismo aparece empacando en unas chuspas de papel. O si como dice María Isabel Rueda si esos dineros formaban parte, “como se cree, de un engranaje de lavado de activos que consistía en que los narcos daban plata para las campañas a los políticos, así en chuspas, por debajo de la mesa, para que estos se las devolvieran en contratos en los que sus fortunas eran adecuadamente lavadas. No deja de ser extraño que en la casa del señor Montes, donde se entregaron las chuspas, en lugar de sala y de comedor hubiera cientos de archivadores, con contratos cuidadosamente organizados”. El señor guarda silencio y en la Corte Suprema de Justicia este proceso está más enchuspado que los colombianos en cuarentena.

O las verdades oscuras de su viaje a Cuba, que, según el columnista de El Tiempo Mauricio Vargas, se inventó un cáncer para justificar este periplo. Es es el Petro que conocemos, el hombre que se mueve entre las sombras, que acude a datos o imágenes falsas para subirlas en sus redes y atacar implacablemente a sus víctimas aprovechándose de sus bodegas que maneja a su antojo.

No pocos medios hacen el papel de idiotas útiles y lo entrevistan con relativa frecuencia, para aprovecharse de esas bodegas y que los fieles seguidores, adeptos a la secta petrista, los rieguen por las redes sociales.

Paradójicamente Petro llegó al Senado de la República por la voluntad de la democracia, pero posteriormente como perdió en las urnas su pretendida elección presidencial, ahora quiere desconocer que el presidente Iván Duque le ganó por una indiscutible diferencia de 2.364.500 votos, y peor aún, como si tuviera algún grado de autoridad moral para pronunciar la palabra transparencia.

Por algo antiguos aliados recientes como Sergio Fajardo y la alcaldesa de Bogotá Claudia López ya no creen en sus postulados y lo dejaron a un lado.

La reacción contra Petro en favor del presidente Iván Duque ha sido unánime. Obviamente los partidos políticos que creen en la democracia y en las instituciones legítimamente constituidas rodean al mandatario elegido en las urnas.

Y ahora un grupo de empresarios promueve un respaldo total, que no deje dudas ni sombras sobre la legitimidad del mandato de Duque, a través de un comunicado, titulado ¡Un llamado a la sensatez y al orden!, el cual dice así:

“En medio de las adversas circunstancias sin precedentes por las cuales atraviesa nuestra civilización, la prioridad de toda nación es ocuparse unida de proteger la vida, la salud, la economía y la debida convivencia solidaria de toda la ciudadanía.

“En representación de las instancias sociales que integran el empresariado colombiano, que va desde el negocio más humilde hasta las grandes organizaciones económicas de todo el sector privado productivo, industrial y comercial del cual dependen la economía y el empleo nacional, manifestamos nuestro total apoyo, irrestricto e incondicional a la legitimidad de un gobierno legalmente constituido y elegido con la transparencia que representa una diferencia de 2.364.500 votos obtenidos por el Doctor Iván Duque Márquez el 17 de junio del 2018.

“Hacemos un llamado a toda la ciudadanía, a los medios de comunicación, a los miembros del parlamento, a la justicia representada en las cortes, los tribunales, los jueces y las entidades de control, y en general a todas las autoridades administrativas del orden nacional, departamental y municipal, a las comunidades religiosas y a los partidos políticos, para que sean el respeto, la cultura ciudadana y la legalidad, los factores que nos unan, y rechacemos las agendas políticas oportunistas e individuales que se valen de la crisis para instigar el desorden haciendo un llamado a la desobediencia y a la insurrección como la forma más inhumana y deleznable de generar un caos que atenta contra los principios y los valores constitucionales que por más de 200 años nos han caracterizado como una sociedad democrática y un país libre”.

Sí señores, es la hora de rodear al presidente Iván Duque.