27 octubre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 28 del maestro Gardeazabal: 12 curules más, estupidez en contravía

@eljodario

El proyecto de ley que fue aprobado por la Comisión Primera de la Cámara, mediante el cual se aumenta en 12 el número se senadores, es una soberana estupidez que denigra automáticamente de quienes la propusieron, eleva a la calidad de provocadores a quienes lo aprobaron y, como toda torpeza en medio de la barahúnda que vivimos, resulta ser una provocación innecesaria.

Cómo puede ser posible que los congresistas colombianos no se hayan enterado que el país lleva 7 meses de vertical caída económica y emocional y, sobre todo, que no acepten que lo más repugnante de los perversos es que afrenten con saña contra quienes ya los tienen clasificados como sanguijuelas estorbosas.

El país los considera un estorbo, o una herramienta para mantener la unidad nacional o poder salir del atolladero donde entre la peste y el mal gobierno nos metieron.

Es un acto casi de terroristas de parte de los congresistas que hayan aprobado aumentar el número de senadores porque es provocar a los ricos lambones, que aplauden el magazín de tv de las 6 de la tarde, hasta los colombianos de la barriada que no dejan de estar esperanzados en que les arreglen su situación de supervivencia con el salario universal.

Mientras en Italia por medio de un referéndum han reducido en un alto porcentaje el número de congresistas, en Colombia los padres de la patria consideran que lo que debe hacerse para establecer el equilibrio democrático es aumentar en 12 el número de senadores. No les ha importado ni siquiera hacer la cuenta de lo que nos vale a los que pagamos los impuestos esos 12 nuevos senadores. No les preocupa que de tanto torear al diablo terminen enganchados en sus cachos. Uno sabe dónde comienzan las cosas, pero no sabe dónde terminan.

Es increíble que la ceguera de los congresistas no haya medido que esa estupidez puede provocar una rebelión nacional contra ellos mismos en vísperas de las marchas indígenas que se tomarán las carreteras y de las manifestaciones y huelgas programadas para el 20 y 21, cuando se ha convocado el gran paro nacional. Alistémonos para marchar hacia el abismo comandados y azuzados por la ambición desmedida de una clase política que construye su propia horca delante de nosotros.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.