29 junio, 2022

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Pinceladas de la reforma tributaria de Petro: No vamos a ser Venezuela ni Nicaragua 

Ricardo Bonilla

@petrogustavo  

Ricardo Bonilla, asesor económico de la campaña de Gustavo Petro, una de las personas más cercanas al presidente electo, ha dado en varios medios de comunicación varias pinceladas de lo que sería una reforma tributaria en un gobierno de izquierda, el primero en la historia de Colombia. 

Bonilla dijo cosas como estas: «Es importante que llevemos esa reforma tributaria para hacer énfasis en el impuesto de renta, que es donde mayores dificultades hay. Ese es el primer paquete y buscamos consolidar una reforma tributaria que implique que no haya que hacer reformas cada dos años», explicó el asesor económico de la campaña del presidente electo. 

Bonilla agregó que “el impuesto de renta tiene el 80 % de ingresos de personas jurídicas y 20 % de personas naturales. Eso no es normal. Hay que requilibrar las cargas y eso implica revisar tanto el impuesto de renta de personas jurídicas, reduciendo exenciones y beneficios, mirando cómo se puede reducir las tarifas efectivas y trasladar de activos e ingresos, que son de personas naturales, a las personas naturales, como les corresponde; que las personas naturales comiencen a pagar más”. 

Bonilla también dio que “hoy las personas naturales de medianos y altos ingresos no tienen completamente identificados sus ingresos, muchos están subsumidos en gastos de las empresas y no tienen identificados totalmente sus activos; también están muchos asumidos en las empresas. Eso significa que una de las labores importantes de la Dian es hacer esa depuración”. 

«Estamos hablando de los 4.000 más ricos, pero porque ese fue el dato que dio la Misión Canadiense, que dijo que el uno por mil de los que declaran renta tienen esas dificultades,pero seguramente cuando se depuren activos vamos a llegar no al uno por mil, sino del 10 por mil, o sea que pasaríamos a 40.000», añadió Ricardo Bonilla. 

Bonilla les pidió calma a los mercados y aseguró quw hay temores ante una posible recesión impulsada por el comportamiento de la economía de Estados Unidos. 

«Hay una reacción en el mundo, hay la percepción de que algo está pasando en la economía de EE. UU. por una posibilidad de recesión, obviamente eso afecta a Colombia. Hay que separar el efecto electoral de estas cosas. El mundo siente que por primera vez en Colombia hay un relevo político y hay una expectativa que se tendrá que decantar en estos días. Debemos esperar a hacer el empalme y enviar el mensaje de tranquilidad”. 

«Hay susto porque efectivamente es un cambio de rumbo. Nunca en el país había llegado un gobierno de este nivel de izquierda. No es cierto lo que dice Paloma Valencia que el país ha sido gobernado por generaciones por la izquierda. Ha gobernado la extrema derecha, pero no la izquierda. Por primera vez se está llegando. El punto es qué se espera.No vamos a ser Venezuela, no vamos a ser Nicaragua. Vamos a hacer un gobierno que es de socialdemocracia», analizó. 

Bonilla le dijo a Blu Radio que el nombre del nuevo ministro de Hacienda podría darse a conocer en lo corrido de la semana. «La campaña espera consolidarse, con la llegada de Alejandro Gaviria, también que José Antonio Ocampo se integre, que llegue Cecilia López, esperaría que llegue Carolina Soto también y de otro lado estamos consolidando de un proyecto de gobernabilidad en el congreso», señaló. 

Luis Jorge Garay, Jorge Iván Gonzaáez y José Antonio Ocampo, Alejandro Gaviria, Cecilia López y el mismo asesor Ricardo Bonilla serían los opcionados a liderar la cartera. 

En otra entrevista con La FM, Bonilla aseguró que el declarante de renta sería aquel con $36 millones de ingresos medios anuales ($3 millones al mes), mientras que quienes paguen impuesto de renta serían aquellos que perciban más de $200 millones al año ($16,6 millones al mes). 

Al respecto, en redes sociales algunos usuarios criticaron que la idea es similar a la fallida reforma tributaria de Alberto Carrasquilla el año pasado, que desató el recordado Paro Nacional, y en la que se proponía que a partir de ingresos más bajos las personas empezaran a declarar y progresivamente a pagar el impuesto de renta.