¡Ojo con un bogotazo en Medellín!

 

El Reverbero de Juan Paz, retornando a su trabajo de analista político, se dio a la tarea de analizar un escenario posible, que a nadie se le ha ocurrido considerar, con motivo de la próxima elección del alcalde de Medellín. (Imagen alerta).

La clase política regional, los empresarios y en general los medellinenses, siguen convencidos que eso de un alcalde irreverente, contestatario, con antecedentes de tendencia, simpatía o militancia de izquierda, se da en Bogotá, y hasta muy posiblemente lo van a lograr por cuarta vez con Claudia López. Pero en Medellín, lo dicen a boca llena, ese perfil de candidato a alcaldía aquí no pega y rematan diciendo, “en Antioquia y Medellín somos muy tradicionales”.

Pero ojo, hace unos meses apareció en el escenario político un desconocido que se ha venido haciendo visible principalmente a través de las redes sociales, en medios de comunicación nacional que le dan juego, intervenciones en debates en el Concejo de Medellín en calidad de representante de la comunidad, actos simbólicos llamativos, entre otros, hasta el punto que ha estado marcando bien en las diferentes encuestas.

Su estrategia ha sido ser irreverente como cuando entregó un queso al gerente de EPM en pleno debate sobre Hidroituango en el Concejo de Medellín, cuando enfrentó alzando la voz en un programa de televisión de la revista Semana a dos vacas sagradas, una de ellas, Jorge Huberto Botero exministro y actual presidente de Fasecolda.

También se hizo notar cuando frente a la alcaldía de Medellín hizo un plantón con unas gafas gigantes para el que el Alcalde Federico Gutiérrez viera la situación de Hidroituango y vale recordar la última cuando sacó una valla gemela a las del candidato Santiago Gómez con los mismos colores, similar texto y cambiando hábilmente el título “El de Fe de Fico” por: “El de la Gente”. También se ha agarrado pico a pico por las redes con el candidato a la alcaldía de Medellín del Centro Democrático, Alfredo Ramos Maya

Lo cierto es que su estrategia le ha estado dando buenos resultados, y cuando le cuestionan porque ha pasado por todos los partidos, responde que ha actuado como independiente y que por eso en la época de Uribe lo importante era la seguridad, en la de Santos la Paz y en la de Petro la oposición al fracking. Como bobito para salirse de la encerrona.

Ya Luis Bernardo Vélez, exconcejal de Medellín, precandidato en varias ocasiones a la alcaldía, contra todo pronóstico se le adhirió, con lo cual fue el pez chico el que se tragó al pez grande. La foto hoy es que los candidatos con opción, se reduce al del Fico, Santiago Gómez; al de Uribe, Alfredo Ramos Maya y al de nadie, según lo dice el mismo Daniel Quintero, quien les va a hacer cosquillas y ojo que hasta puede meter un susto.

De los concejales de Medellín de diferentes partidos que aspiraban a la alcaldía no quedará ni uno: La de Fajardo, Beatriz Rave, ni suena ni truena y los otros que están recogiendo firmas están más encartados que una gallina criando patos.

En cuanto a Juan Carlos Vélez si alcanza a oxigenarse  un poco, completa de alguna manera la baraja de los relacionados con Uribe y al otro lado Daniel Quintero lo vamos a ver aglutinando los alternativos.

Se rumora que Daniel Quintero tiene fuertes respaldos de Bogotá, además de asesoría publicitarias y de redes. Pero eso no es todo, háganse la siguiente pregunta teniendo en cuenta a los más opcionados:

¿Quién seduce más a los jóvenes, a los maestros, a los sindicatos, a los inconformes con la polarización, la politiquería y los escándalos de corrupción, a los empleados de carrera cuya estabilidad no depende de respaldo políticos, etc. etc.? Pero hay más, se puede convertir en una opción para los que quieran voto protesta o votar que cada vez son más.

En conclusión, un escenario posible y con probabilidad de ocurrencia, es que un candidato a la alcaldía de Medellín irreverente, contestatario, de antecedentes de tendencia, simpatía o militancia de izquierda, puede meter un susto muy grande y por eso este artículo se titula, Ojo con un Bogotazo para la alcaldía de Medellín.