2 marzo, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Mejor una vaca que una rata

Por Misael Cadavid MD 

A propósito del incidente ocurrido en la sala de urgencias del Hospital de San Luis-Ant en donde incurre súbitamente una vaca que previamente había realizado daños a su paso por el estrés que le suscitaba la silbatina de los transeúntes. 

Y es que en los municipios con vocación ganadera está dentro de las  probabilidades que un semoviente fugado de su potrero merodee instalaciones públicas y privadas y no es extraño ver al interior de los hospitales perros, gatos y hasta ratas… de dos patas que han desfalcado las arcas de la salud y han dejado un sino trágico con la quiebra de cientos de hospitales y las consecuencias nefastas en la salud de las comunidades, pero esto no es noticia, los mercaderes de la muerte haciendo de las suyas y no pasa nada en este país arrevesado, pero si es tendencia mundial un vídeo con una vaca entrando a un servicio de urgencias. 

En medio de toda la crisis que está acechando al periodismo en Colombia con medios de comunicación puestos al servicio de grupos económicos o de grupos políticos, como ciudadano de a pie pensaba que de alguna manera el periodismo podría consolidarse, seguir avanzando y mostrar una calidad que lo mantuviera como una profesión respetable y digna de emular en una sociedad tan convulsionada como la nuestra. 

Pero lo que hemos presenciado con el despliegue periodístico de la vaca, podría llamarse la estupidez rampante de un sector del periodismo que deja mal parado el ejercicio de esa hermosa profesión en el país. 

Medios radiales, escritos y televisivos han desplegado sus corresponsales; su equipo de fotógrafos y camarógrafos; sus investigadores, para que cuenten, minuto a minuto, la vida y obra de la vaca de marras. 

Increíble que medios reconocidos hayan caído en este vergonzoso episodio lleno de ridiculez. 

Pareciese que tirar cortinas de humo se está convirtiendo en deporte nacional, la vaca es solo una noticia que se debe reseñar y no desplegar campanas al aire tratando de tapar con ello los males que enferman a nuestra sociedad. 

Pero más allá de eso, a los medios colombianos parece olvidarse dónde es que hay que hurgar para encontrar el hedor nauseabundo de la corrupción en el sector salud. 

Ahora bien, la noticia gemela de la vaca, fue las 50 mil vacunas, noticia sin lugar a dudas importante pero sobrepasada en la parafernalia periodística. 

Por qué no tratar de explicar ¿cuáles son las causas de por qué Colombia sea de los peores países en manejo de la pandemia? ¿No hay que investigar acaso por qué somos de los últimos en América Latina en empezar la vacunación? ¿Dónde está el informe que explique a qué se debe estar en el triste ranking de los países con más muertes por covid en el mundo? Los billonarios recursos destinados a la salud ¿si han surtido un efecto benéfico en los ciudadanos? 

Hoy el periodismo y sobre todo el investigativo debe retomar su rumbo para la dignificación de la profesión y para lograr el valor social agregado que le imprime.