Las Guerras de Tuluá siguen siendo comentadas

“Me la he pasado toda la vida averiguando bochinches”

Gardeazábal habla sobre su última obra, Las guerras de Tuluá’.

Llegó con un decena de ejemplares de Las guerras de Tuluá bajo el brazo, su último libro, y con una sonrisa que no desapareció de su rostro a lo largo de un conversatorio que se prolongó por cerca de tres horas en el Parador Nariño, un sitio estratégico, escogido por el propio Gustavo Álvarez Gardeazábal, para hablar de los 20 relatos consignados en la obra. De ahí, del corregimiento Nariño de Tuluá, salieron algunos de los protagonistas de estas historias, como el de El último rezado o el de la Mano de Burrigá’ que tienen agotado el libro.

En Cali, al menos, está difícil de conseguir, y en Tuluá, hace dos semanas, se vendieron 700 en una sola tarde.
“El señor que me vendió los libros me dijo: Es la primera vez que aquí, en Tuluá, vendo 700 ejemplares”, contaba el escritor.
“Como ahora no se hacen libros en grandes tiradas, sino digital, sacan 300 al comienzo y si se venden, van sacando. Esta vez se editaron 3.000 porque sabían que lo mío se vendía, la Nacional lo dejó agotar, tuvieron que hacer otra edición”.
Dijo que era un libro sobre historias oídas hace muchos años, algunas de ellas investigadas hace mucho rato y otras, investigadas hace poco, para corroborar los hechos.
“Este no es un libro de historia, pero tampoco es una novela del todo, no todo es ficción. ¿En dónde está la barrera? Ni idea. Como buen tulueño, pues uno tiene una base real y el resto lo va inventando”. (Lea la entrevista).