La crisis de una negociación y la falta de decisión

 

Al Gobierno de Iván Duque no le interesa el proceso de paz con el ELN

Por Ariel Avila.

El País de Madrid.

Han pasado dos años desde la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno colombiano y la exguerrilla de las FARC (logo). A pesar de múltiples dificultades, lo neurálgico del acuerdo va saliendo adelante. Sin embargo, Colombia aún no cierra su ciclo de décadas de violencia política, el país no ha logrado trazar su punto cero. El problema es que aún subsiste una guerrilla: el ELN o Ejército de Liberación Nacional.

El Gobierno de Juan Manuel Santos dejó adelantadas las conversaciones: una agenda definida y el avance en algunas temáticas de dicha agenda. Sin embargo, el actual mandatario, Iván Duque, quien asumió la presidencia el pasado 7 de agosto, congeló las negociaciones. En campaña, a sus bases les prometió que acabaría con las negociaciones y que solo estaría la salida militar. Una vez asumió la presidencia, manifestó que haría una evaluación de treinta días para tomar una decisión. En sus viajes internacionales, descubrió que la comunidad internacional apoya el proceso de paz y pide que se continúe con esa agenda, entonces, allá prometió continuar con el esfuerzo. Además, el nuevo presidente ha entendido que cerca de la mitad del país le apuesta a las negociaciones. Igualmente, un cese bilateral al fuego demostró los beneficios increíbles de lograr un acuerdo de paz. También el acuerdo con las FARC ha reducido de forma fuerte la violencia asociada al conflicto. (Lea el análisis).