Elucubraciones

 

POR. Eduardo Aristizábal Peláez

Por celebrarse hoy en Colombia el  Día  de la Madre, el ser más especial de la creación, me permito hacer un paréntesis en mis habituales comentarios semanales y  como un homenaje a este sublime personaje, me permito poner a consideración de ustedes, ésta hermosa página.

 RETRATO DE UNA MADRE.

Hay una página escrita por Miguel Angel Jara, Obispo de Serena, Chile, que cifra toda la excelsitud del tránsito de la mujer en su inmenso destino de madre. Esta hermosa página pertenece a la más entrañable antología de los afectos humanos.

“Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados ; una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de la anciana y en la vejez trabaja con el ardor de la juventud. Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida  con más acierto que un sabio  y si es instruida,  se acomoda a la simplicidad de los niños ;  una mujer que siendo pobre se satisface con la felicidad  de los que ama y siendo rica, daría con gusto su tesoro  por no sufrir en su corazón  la herida de la ingratitud. Una mujer que siendo vigorosa  se estremece con el vagido  de un niño  y siendo débil,  se reviste con la bravura de un león ; una mujer que mientras vive  no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan , pero después de muerta daríamos  todo lo que somos y todo lo que tenemos  por mirarla un solo instante, por escuchar un solo acento de sus labios. De ésta mujer no me exijáis el nombre  si no queréis que empape  con lágrimas éste álbum, porque yo la vi pasar por mi camino.

Cuando crezcan señora vuestros hijos, leedles ésta página  y ellos cubriendo de besos vuestra frente, os dirán que un humilde viajero , en pago de un suntuoso  hospedaje recibido , ha dejado aquí para vos y para ellos un boceto del retrato de su madre.”