26 octubre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 280 del Gardeazábal: la ruta libertadora

@eljodario 

Este país está loco y como lo administra un gobierno que se acostumbró a la mentira, los casos de oprobio son tantos como los de carcajada. Por más de 200 años hemos ido mitificando la llamada Ruta Libertadora, que fue el camino recorrido desde Pore, en los llanos del Casanare hasta el Puente de Boyacá por las desarrapadas tropas de Bolívar y Santander y que, en gesta que hemos heroificado, nos significó la independencia de España. Sobre esa Ruta se han hecho textos, desfiles y películas y cuando se celebró el centenario al espíritu boyacense se les subió a los pisos altos la ilusión y todavía hay quienes no quieren bajarle de allí.  

Por estos días la Ruta Libertadora ha vuelto a sonar. Un crecido grupo de boyacenses reunidos en lo que llaman “Las termópilas de Paya” firmaron acta y dieron poder a abogados ilustres para demandar al presidente de la nación y a su vicepresidenta por haber contratado la pavimentación de la carretera entre Belén, en Boyacá, y Paz de Ariporo, en Casanare, usurpando miserable o mentirosamente (con este gobierno no se sabe si es lo uno o lo otro) el nombre y trazado de la Ruta Libertadora, cuando la que siguieron los ejércitos patriotas fue Pore-Támara-Nunchía-Paya-Pisba-Socotá y no por donde el presidente Duque ha contratado la refacción y pavimentación de la carretera.  

Aparentemente la ruta seguida por Bolívar y Santander se mitificó por el paso de Pisba, y así nos lo enseñaron en la escuela. Como tal los boyacenses históricos se siente vejados porque la ruta contratada que el gobernante de Colombia cubre con el pomposo Pacto Territorial-Bicentenario, firmado el 26 de junio del 2019, no es la ruta verdadera. 

Probablemente por razones de ingeniería o quizás por influencias perversas de los curtidos y habilidosos políticos de los municipios que sigue la ruta inventada, se prefirió a la hora de contratar la pavimentación, esta variante de la carretera tradicional. Es posible. Pero lo que si se  nos demuestra una vez más es que este gobierno de Duque con la misma facilidad con que nos ha echado los cuentos falsos de la compra de la vacunas, cuando ni siquiera las habían negociado, y nos volvió a mentir con los 84 días de plazo benéfico de la segunda dosis para esconder que no había negociado tampoco la vacuna de Moderna, cambió la Ruta Libertadora sin que le diera vergüenza alguna que lo descubrieran  en la mentira.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.