26 noviembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Atlético Nacional, de Rey de copas a rey de burlas…

@NacionalOficial 

De aquellas épocas gloriosas del Atlético Nacional solo queda el recuerdo de una gran institución, que a pesar de tener el respaldo empresarial y económico de uno de los más respetados e importantes grupos económicos del país y con la más grande hinchada, hoy es un equipito que se pasea por los distintos estadios dejando una huella de vergüenza… 

Hay que decir la verdad, aunque duela. Nacional no logró ningún trofeo en torneo internacional y ninguna estrella nacional. El rendimiento es flojo y lo peor de todo es que no tiene patrón de juego. 

Nacional es una institución acéfala en su dirección y manejo corporativo y lamentablemente se ha convertido en una natilla mecida a 8 manos, en la cual no se observa ni demuestra quien maneja el mecedor… Ya en Nacional se volvió costumbre perder y ser eliminado rápidamente de cualquier torneo, sin pena ni gloria, como en la reciente Copa Libertadores, de cuyos restos no quedó ni la Copa Suramericana. 

La hinchada del Atlético Nacional tiene mucho que agradecerle al Grupo Ardila Lulle por todo lo que ha hecho por la institución, apoyo que le ha permitido alcanzar muchos triunfos nacionales e internacionales. 

Pero es lamentable ver en los últimos años que Nacional es un equipo sin alma y sin amor propio… Jugadores sin el más mínimo sentido de pertenencia, y se ve que solo les asiste el interés de obtener jugosos contratos. 

¿Cuál es el rostro visible del Nacional? ¿Quién es la persona que encarna la autonomía, el mando y que asume funciones y responsabilidades? 

En esta natilla, mecida a 8 manos, no se ve la autoridad. Se sabe que se impone al antojo de sus caprichos, Carolina, la hija del dueño Antonio José Ardila; y que mete la mano Juan Pablo Angel, forjador de crisis y quien con sus intrigas abortó el proceso del técnico Reynaldo Rueda, y Guimaraes, quien ya se fue… 

Fíjense en este detalle. No más recién llegado el nuevo presidente Emilio Gutiérrez, en menos de quince días ratificó al técnico Guimaraes. Y luego, de manera extraña y abrupta, cuando aparecieron unas pancartas en los muros de Postobón exigiendo la salida del técnico, lo declararon insubsistente… Pues ahí se ganaron otra demanda. 

¿Quién entiende estas decisiones?   

Atlético Nacional reclama una reestructuración corporativa, y si el Grupo Ardila Lulle está agotado con esta obligación, que dé un paso a un costado, y la afición se lo agradecerá. 

Con seguridad que aparecerá un grupo multinacional que querrá hacer una inversión osada en un club que tiene nombre a nivel internacional. 

Es una lástima tener que concluir que Nacional pasó de ser el Rey de copas, al rey de burlas.