27 noviembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Gobierno de Duque pone al alcalde Quintero y a EPM entre la espada y la pared

Duque y Quintero

@IvanDuque @QuinteroCalle @anibalgaviria 

Nunca en la historia de Medellín y de las Empresas Públicas, ningún gobierno había puesto a la entidad más querida por los antioqueños, en calzas prietas por negociación alguna. 

Esta vez se produce por la enorme presión de EPM contra los contratistas constructores de Hidroituango, sobre los que pesa una condena fiscal en primera instancia de la Contraloría General de la República, para que cedan los contratos vigentes hasta el 31 de diciembre de este año. 

El remplazo de los contratistas ocasionaría un retraso en el proyecto Hidroituango en el empalme con los nuevos contratistas. Aunque el desarrollo el proyecto va en un 83.5%, y los tiempos dan para que la primera turbina genere energía en el mes de junio de 2022, no se pueden calcular los tiempos que demoren los nuevos constructores en realizar un empalme efectivo, sin perjudicar la proyección de la obra, lo cual generaría una enorme crisis energética en el país. 

Por estas razones el presidente Duque ha reiterado en que Hidroituango no se puede detener y en que los contratistas deben continuar con su trabajo. Pero la respuesta de EPM y del alcalde Quintero ha sido mantener la decisión. Y lo mismo el gobernador, Aníbal Gaviria, de acuerdo totalmente con el presidente duque.

Según el punto de vista de analistas y observadores, es evidente un enfrentamiento del alcalde Daniel Quintero (foto) con el Gobierno del presidente Duque (foto) en estas primeras de cambio, y de imprevisibles desenlaces de persistir EPM en su decisión de cambiar a los constructores de Hidroituango. 

Esta es la causa por la cual se vino una avalancha de acciones del Gobierno sobre EPM, y obviamente contra el alcalde Daniel Quintero, como presidente de la junta directiva de la empresa y primera autoridad de la ciudad. 

El presidente se hizo sentir como primera autoridad del país, en defensa de los intereses de la comunidad, en una de las coyunturas más difíciles de Antioquia y del país por la entrada en funcionamiento del proyecto Hidroituango. 

Primero se produjo la reacción del BID, entidad que anunció que, de hacerse el cambio de contratistas, le retiraría todo el apoyo al proyecto Hidroituango. 

El presidente Duque reaccionó de inmediato y afirmó que el proyecto no puede darse el lujo de la salida de ese organismo. “Esto es algo que tenemos que tomarlo muy en serio los colombianos, porque no podemos perder la presencia del BID, que ha sido un organismo que genera credibilidad y confianza por sus prácticas sociales y ambientales. Una salida del banco interamericano puede poner en riesgo la continuidad de este importante proyecto”, indicó el presidente Duque. 

Pero como si fuera poco las Superfinanciera y Superservicios le cayeron de una a EPM y le exigen cuentas por el posible cambio de contratistas en Hidroituango 

En cartas remitidas a la empresa, estas entidades mostraron preocupación por efectos de una salida de contratistas. 

La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) y la Superintendencia Financiera de Colombia se pronunciaron, con preocupación y exigiendo con celeridad información clave, sobre las dudas que se ciernen sobre el proyecto hidroeléctrico Hidroituango. 

En cartas remitidas al gerente de EPM, Jorge Andrés Carrillo, ambas entidades le pidieron cuentas sobre los efectos que un posible cambio de contratistas traería sobre los servicios públicos en Colombia. También le preguntan por la posible retirada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como financiador del proyecto. 

La Superservicios, como policía administrativa de los prestadores de servicios públicos domiciliarios, le pidió al gerente informar, con claridad,sobre los riesgos ante un cambio de contratista y precisar, en este sentido, las modificaciones que un escenario como el anterior traería sobre el cronograma. 

También le exigió cuentas sobre los efectos financieros que pueden derivarse de la posible cesión de los contratos, debido a la información que se conoció este viernes y que confirmó EL COLOMBIANO con una fuente de alta credibilidad, en la que el BID se retiraría del proyecto y procedería a cobrar la deuda que tiene EPM, por cambio de contratista y posibles retrasos. 

En este sentido, la Superservicios también solicitó información detallada sobre las estrategias de mitigación de riesgos asociados a la liquidez del proyecto por un eventual retiro del BID y del impacto en el riesgo crediticio que esto pueda representar para la prestadora de servicios públicos. (Con datos de El Colombiano y El Tiempo).