Los niveles de credibilidad de los ciudadanos de bien en la justicia colombiana están en el 27 %.
Hay que ser francos. La gente no cree en la FiscalÃa General de la Nación, tampoco en la Corte Suprema de Justicia, ni en las altas cortes.
La FiscalÃa es selectiva, vengativa, rencorosa y perseguidora.
Vean el caso de AnÃbal Gaviria y frente a este caso está el de Didier Tavera (foto), quien renunció a la Gobernación de Santander para zafarse de las garras de la Corte Suprema y quedar en libertad.
Nombrado por unanimidad. Como si los polÃticos quisieran vengarse de los niños.
Pero la FiscalÃa se hace la de la vista gorda, porque es selectiva…
Debe ser que el tema de Gaviria es más taquillero para la FiscalÃa que el de Tavera… O el fiscal le tiene menos bronca a Santander que a Antioquia.
Debe haber una mano negra que no quiere que Moreno acabe de levantar el tapete y deje al descubierto toda la inmundicia de la Corte Suprema de Justicia.
¿Será que Moreno tiene en carpeta nuevos nombres de magistrados y exmagistrados, y de los polÃticos salvados por el cartel de la toga?
En mi última columna «Liberalismo e inequidad» publicada el pasado 2 de los corrientes cometà un lamentable error, consistente en llamar al IVA un impuesto directo cuando en realidad debà haber escrito que es un impuesto indirecto. Los impuestos indirectos son aquellos que el contribuyente paga al fisco por el uso que hace de sus ingresos o de su riqueza, mientras que el impuesto directo grava los ingresos y la riqueza. El IVA es el tÃpico impuesto indirecto, mientras que los gravámenes a las rentas y al patrimonio son tÃpicos impuestos directos. Ofrezco disculpas a mis lectores.
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