3 marzo, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Se encienden las alarmas en la Universidad de Medellín

Elda Patricia Correa

@UdeMedellin_
Pese a que apenas el 25 de enero anterior Elda Patricia Correa Garcés asumió como Rectora Encargada, El Reverbero de Juan Paz supo que se le ha visto muy activa en el análisis de las condiciones en las que encontró la Universidad en materia
económica, administrativa y académica después del nefasto período de la administración anterior.

Los datos que entrega la Rectora encargada son una contundente alarma sobre lo que ha sucedido en la Universidad, pues, a sólo 3 años del inicio de ese período rectoral que empezó el 18 de diciembre de 2020, las pérdidas operacionales se cuentan en miles de millones de pesos así: durante el ejercicio 2021 sumaron un total de 15.000 millones; ya en el 2022 dichas pérdidas dieron un total de 19.000
millones y durante el ejercicio 2023 se añadió la suma de 17.000 millones en pérdidas contando hasta el mes de noviembre.

Así las cosas, la pérdida operacional total registra un monto de 51 mil millones de pesos, cifra asombrosa
para tan corto período de tiempo.

Al respecto, una fuente cercana a El Reverbero Juan Paz resaltó que, en 2018, la Universidad tenía un Ebitda de 40 mil millones de pesos, en 2019 de 29 mil y desde 2021 hasta septiembre de 2023 la cifra del Ebitda es negativa, lo que quiere decir que no se generó valor en la anterior administración.

Es importante recordar que hasta el 2021 el patrimonio de esa Universidad era cercano a medio billón de pesos sin deudas con entidades financieras.


Despidos unilaterales
Dicen en la Universidad de Medellín que los funcionarios salientes se quejan de que la nueva administración está desvinculando a un alto número de empleados y directivas universitarias, despidiendo a todos aquellos que ingresaron en la administración del Dr. Federico Restrepo, lo cual lamentan con gran escándalo ya que lo consideran arbitrario y altamente peligroso para la estabilidad de la Universidad.

La Rectora encargada, en el curso de su recorrido, encontró que entre 2021 y 2023 hubo 60 desvinculaciones (terminación de contrato sin justa causa y con pago de indemnización). De estas personas, 31 eran profesores de tiempo completo, 3 profesores de cátedra y 26 personal administrativo.

Las personas que fueron nombradas en cargos administrativos entre el año 2021 y 2023 y que
continúan vinculadas a la fecha son 108.

También se supo que con autorización de
la Consiliatura y por solicitud del Rector anterior, se crearon 34 nuevos cargos gracias al Decreto 03 del 2021, donde también se les cambió el nombre a otros
puestos de trabajo, de tal manera que se dio la contratación de 83 personas nuevas para la parte administrativa; la parte académica, en cambio, tenía plazas sin suplir, siendo esto muy grave ya que se trata de una entidad en la que la educación es la razón de ser.

La Rectora encargada cuenta que en total se han desvinculado en su administración solo 11 personas con terminación unilateral del contrato, una de
ellas en período de prueba (el Decano de la Facultad de Derecho) y renunciaron a su cargo dos vicerrectores a saber: el Vicerrector Académico y el Vicerrector de Extensión.

Cargos académicos sin proveer para diciembre de 2023
Dicen que poco le importó a la administración anterior que la razón de ser de la Universidad fuera la academia y la investigación: Entre 2021-2023, 98 profesores de tiempo completo finalizaron su vínculo con la Universidad de la siguiente forma: 31 por decisión de la Universidad sin justa causa, 2 con justa causa, 51 por renuncia del docente, 3 por muerte y 11 por reconocimiento de pensión.

Durante ese tiempo hubo 46 vinculaciones de profesores de tiempo completo. En consecuencia, no se reemplazaron 52 docentes indispensables para cumplir con el objeto misional de la Institución.


Indicadores en materia de ciencia y tecnología
El sello editorial de la Universidad de Medellín estuvo sin coordinador desde el segundo semestre de 2021, dejando solo un presupuesto de 140 millones para el
funcionamiento que incluye publicaciones, reimpresiones de obras y participación en ferias del libro y eventos. Este es un presupuesto mínimo.
Por su parte, la vicerrectoría de Ciencia y Tecnología no tuvo Vicerrector en propiedad desde enero de 2023.

En cuanto al registro de patentes el dato más
significativo es que durante 2023 no se radicó ninguna, olvidándose que las patentes dan visibilidad, reputación, puntaje en los rankings de innovación y son la base para nuevos descubrimientos.

Como otros indicadores negativos puede
verse el cierre en noviembre de 2022 de la spinoff Faktor Risk (empresa creada a partir de resultados de investigación) la que contó hasta con 35 clientes del sector cooperativo a nivel regional y nacional, a la cual se le negaron las fuentes de financiación.

En la Universidad se pasó de un presupuesto para transferencia tecnológica de 1.088 millones a 88 millones en el 2023, lo que no permitía que la Universidad operara en este campo, del mismo modo se pasó de 39 casos de innovación (activo de conocimiento susceptibles de transferencia tecnológica) a 1 caso en 2023, reflejo de una política que abandonó la innovación tecnológica.

En el tema de estímulos y reconocimientos para docentes como premios internos por investigación científica (caso premio Luis López de Mesa), el presupuesto pasó de 262 millones de pesos al año a cero pesos en 2023 y en proyectos de investigación se tenían 162 proyectos de investigación en ejecución y pasaron entre 2021 a 2023 a 68.

El presupuesto general de la vicerrectoría de ciencia y tecnología, área fundamental para cumplir el objeto misional de la Universidad pasó de 4.135 millones a 1.500 millones en el 2023.

Todo lo anterior refleja un desconocimiento total de la forma en la que debe administrarse una Institución de Educación Superior y un desinterés por aprender para cumplir con altura con las funciones administrativas que les habían sido asignadas.