30 enero, 2023

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Sapos y culebras

Carlos Alberto Ospina

Por Carlos Alberto Ospina M.聽

La confusi贸n, el desprecio y las declaraciones que causan mucho ruido medi谩tico forman parte de la estrategia de la izquierda que, poco a poco, gasta el ahorro de la primera impresi贸n de 谩nimo populista. Ante la imposibilidad real de convencer a la mayor铆a de los ciudadanos debido a las incoherencias del discurso y las comprobadas pr谩cticas de corrupci贸n al m谩s alto nivel, acuden a victimizarse y a mirar por el retrovisor empa帽ado que, ellos enlodaron, con la incitaci贸n permanente a la destrucci贸n y la anarqu铆a. Ahora en el poder ratifican cu谩n despreciables son las mara帽as concebidas por sapos y culebras. Les toc贸 darse con la cabeza en la pared. 

No casarse con nadie permite asegurar que el des谩nimo y la desaz贸n superan con creces la promesa de 鈥榲ivir sabroso鈥, m谩xime en el momento que el primer mandatario falta a su deber, prefiriendo el provecho propio que la honestidad. Por eso, la andanada de agravios, mentiras y mensajes distorsionados con el fin de transformar en lugar com煤n o m煤sica de fondo, las mimetizadas imposiciones que buscan desequilibrar la estructura del Estado social de derecho. El prop贸sito central de la seudo hiperactividad oficial y el apresuramiento en la presentaci贸n de los diferentes proyectos y actos legislativos, consiste en lograr que las jornadas antidemocr谩ticas se perciban como normales o rutinarias en la cotidianidad de la gente sin reparar ni tener en cuenta el fondo turbio que las motiva. 

Para legalizar el narcotr谩fico, no las drogas; sexualizar e instrumentalizar a los ni帽os; institucionalizar la violencia y el modus operandi de la guerrilla en todas sus manifestaciones; adoctrinar a los estudiantes y modificar el enfoque hol铆stico de la educaci贸n; certificar el lavado de activos y acabar con las libertades individuales; posibilitar la expropiaci贸n y no dejar piedra sobre piedra; alabar una cosa hasta el cansancio sin importar el alto costo de la cobija de plumas de ganso; entre otros gustos decadentes, este gobierno se vale de sinn煤mero de artima帽as para desconocer los derechos fundamentales y el principio de legalidad a la luz de la Constituci贸n Pol铆tica Colombiana. Todos los d铆as observamos el uso arbitrario de la autoridad con el prop贸sito de estropear el r茅gimen democr谩tico, ocultando con esa intenci贸n el di谩logo de sordos, puesto que simplemente oyen el santoral de su ideolog铆a.   

El hecho de entrometerse en la independencia de los poderes p煤blicos, sobornar al legislativo a partir del orangut谩n de la reforma pol铆tica que permitir铆an a los congresistas ser ministros y tratar al ELN a modo de v铆ctimas del conflicto; no solo insulta la inteligencia del electorado, sino que cambia el significado de los valores decentes y las nociones 茅ticas m谩s elementales de la civilizaci贸n humana.   

So pretexto de la fingida 鈥榩az total鈥, los genocidas, los terroristas, los violadores de los derechos humanos, los actores materiales de cr铆menes de lesa humanidad, los sanguinarios, las organizaciones armadas y los delincuentes de distintas especies; por arte de magia y de complicidad, pasan a ser el faro moral de la naci贸n. Desde la perspectiva viciada y manipuladora de los supuestos reformistas, todos ellos, han sido 鈥渆ntrampados鈥.  

Los saltimbanquis de turno sobrepasan el sentido del rid铆culo con sus frases hechas, carentes de virtud y de sinceridad. De manera lamentable hace carrera la escuela de c铆nicos y malhechores. Al decir de Petro, las im谩genes de una volqueta descargando m谩s de veinte cad谩veres en zona rural de Puerto Guzm谩n, Putumayo, 鈥渕uestra que la lucha contra el narcotr谩fico debe cambiar de enfoque鈥︹ (sic) 脡l, 驴es o se hace? Ambas actitudes se constituyen en condiciones imp煤dicas de un encantador de serpientes que, no tiene c贸mo sustentar, la raz贸n por la cual pone a comer caviar a la peor ralea de la historia de Colombia.  

Mientras tanto, las v铆ctimas del conflicto armado reciben la bofetada de la Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicci贸n Especial para la Paz (JEP) que plantea penas sustitutivas de 5 a 8 a帽os para los cabecillas de las Farc; beneficios contemplados en el Acuerdo de Sapos de Juan Manuel Santos que, a la hora de la verdad, otorga impunidad y favores inmerecidos a los bandidos.  

Aquellos que se las dan de 鈥榩ol铆ticamente correctos鈥 no sienten la pulga detr谩s de la oreja, una vez que se pierden las libertades de nada sirve llorar sobre la leche derramada. 隆El tal Pacto Hist贸rico sabe m谩s que las culebras!