19 junio, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Luis Pérez promete crear Agencia Departamental de Minería Ancestral

@Luis_Perez_G

Luis Pérez: Es más fácil formalizar a un minero ancestral que perseguirlo toda la vida como si fuese un “delincuente”.

Luis Pérez, camino a la Gobernación de Antioquia presenta una serie de propuestas para transformar la industria minera en la región y garantizar un desarrollo sostenible.

Anunció la creación de La Agencia Departamental de Minería Ancestral, que tenga como función preservar los métodos tradicionales y culturales de la minería, apoyar la educación de las comunidades mineras ancestrales, y promover prácticas de minería sostenible y segura.

Asegura que la criminalización y persecución de los pequeños mineros ancestrales y tradicionales de Antioquia no puede ser el camino para acabar con la minería ilegal

Luis Pérez destaca también la urgencia de implementar un mecanismo que permita que el Banco de la República u otra entidad financiera adquiera directamente el oro producido por los mineros ancestrales.

Esta medida, contribuiría a la bancarización de esta actividad y proporcionará un marco legal y financiero más sólido para los mineros tradicionales.

Además, Luis Pérez anunció que solicitará al Gobierno Nacional la entrega de Áreas de Reserva Especial para la creación de cooperativas de mineros ancestrales. Este enfoque busca legalizar y dedicar estas áreas a la producción de oro, al tiempo que se compromete a defender el medio ambiente en colaboración con los mineros ancestrales.

Pérez subraya que proteger la descentralización de la minería y recuperar la totalidad de la delegación minera son elementos esenciales en la lucha contra la guerra silenciosa que afecta a Antioquia en relación con los mineros tradicionales. Argumentó que formalizar a los mineros ancestrales es una estrategia más efectiva que perseguirlos como si fueran delincuentes. 

Finalmente, revela que aproximadamente el 54% del oro extraído en Antioquia proviene de mineros no formalizados y se destina al mercado negro, lo que representa una pérdida de más de 800 mil millones de pesos en impuestos para el país.