19 junio, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

La grandeza del amigo Jorge Octavio

Carlos Mario Restrepo

Por Carlos Mario Restrepo Tamayo 

A mediados de los años 70, hace ya 50 años, nos encontramos un grupo de jóvenes llenos de sueños en la Universidad Pontificia Bolivariana, en la querida y muy recordada sede de la Avenida la Playa, cerca al teatro Pablo Tobón Uribe, para aprender de los libros y códigos de la apasionante Ciencia del Derecho.

Son innumerables los recuerdos vividos durante los años de nuestra carrera, en la cual tuvimos el privilegio de contar con excelentes profesores de cátedra, quienes nos dieron el mejor ejemplo de ética, valores y principios como personas y profesionales, íntegros en cada uno de sus campos civil, laboral, penal y constitucional.

Durante estos años de vida profesional hemos compartido muchas alegrías, hemos celebrado orgullosos los éxitos que cada uno ha logrado conquistar, con lucha y tesón como cuando celebrábamos con alborozo desbordante la lectura de notas del secretario Alberto Londoño después de las tensionantes y extenuantes jornadas de los exámenes orales, vivencias inolvidables de aquella bella época de estudiantes, como también los aguardientes infaltables en El Jurídico, el barcito de la calle Córdoba.

Son muchos los profesores y compañeros que durante estos años se nos han adelantado en el camino a la eternidad, al encuentro definitivo con nuestro Dios a quienes siempre mantenemos en nuestros recuerdos y oraciones.

Para nuestro gran amigo y compañero Jorge Octavio Ramírez un GRANDE siempre como persona, un abrazo muy especial de todo el grupo de amigos y compañeros de la vida “Abogados 79” y un reconocimiento sincero por tu brillante vida profesional.

Vuela muy alto y que Dios te tenga siempre de su mano y te llene de bendiciones.