17 abril, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

¿La calidad humana estará incluida en la Reforma al Sistema Nacional de Salud?

Claudia Posada

Por Claudia Elena Posada 

El periodismo, como todo oficio, debe enmarcarse en la ética profesional y aquellos principios específicos que rigen su ejercicio; dejarlos al margen significa que, como misión frente a la sociedad, se está desconociendo nuestra altísima responsabilidad social. ¿Por qué? Porque las audiencias buscan en los medios información confiable. Pero más allá, en nosotros los periodistas (con todo y lo que la credibilidad en el gremio se ha perdido) deben encontrar respuesta a lo que llamamos inquietudes de la opinión pública. Esta introducción para dejar sentado que, lo que voy a tocar aquí no tiene rigor periodístico porque se trata de compartir una vivencia personal y, por lo tanto, puramente emocional y subjetiva. Si se tratara de transmitir conceptos o declaraciones de fuentes oficiales, seguramente el enfoque sería otro.

La Salud es un tema principalísimo, diría que absolutamente para todos, y si bien en el momento de las reformas que quiere el actual gobierno colombiano, los periodistas estamos llamados a canalizar información sin sesgos, hoy debo enfatizar que no es este el espacio para ocuparme de ello (como en algunas de mis columnas de opinión en los medios para los que colaboro) porque escribo hoy como ciudadana; ésta, está llena de sentimientos personales. Emociones puramente nacidas en un momento crítico de familia.

Mi esposo estuvo hospitalizado en la Clínica del CES hace un mes largo, salió, pero recayó gravemente y volvimos con él por Urgencias al CES. Los servicios de Urgencias en cualquier parte del mundo son estresantes sin duda alguna; de ahí que pacientes y acompañantes estemos sumamente susceptibles, pero creemos entonces que el personal médico, así como auxiliar (administrativo y asistencial) posiblemente tan estresados como los que llegamos a ellos, nos aventajan en serenidad y comprensión: Son los trabajadores (de cualquier nivel o especificidad) del Sector Salud, y por lo tanto con conocimientos según sus particularidades, idoneidad y grado de experiencia. Al “triage” (que mejor si se llamara “clasificación”) en las urgencias de la Clínica CES, como en la gran mayoría de las IPS, se accede muy rápido después de llegar, en tanto que – precisamente para eso clasifican el grado de urgencia del paciente- pasar al profesional de las ciencias médicas, se nos hace eterno, así, posiblemente, no lo sea tanto. 

En todo caso, el mero hecho de que nos ubiquen finalmente en el espacio para esperar al médico, disminuye enormemente el nivel de angustia que se padece en la sala colectiva. Mi primera sensación de asombro, mesclada con impotencia, fue en el cubículo del “triage”: una médica con un enfermero (¿Por qué ese “binomio”? Sus razones tendrá la Institución) nos hacen las preguntas de rigor; la médica, sentada ante el computador, apenas sí levanta la mirada, no para dirigirla a mi esposo, no, para dirigirse al enfermero,  él entiende que debe acercársele y mirar qué ha escrito ella, entonces continúa él, altanero, el interrogatorio; esto, mientras yo trato de darles más información sobre los síntomas que me preocupan y tienen tan confundido a mi esposo (por lo que recurrimos allí), pero como respuesta de los que nos indagan, recibo de ambos (altivos en su rol) algo así como un llamado de atención soberbio, parece que en su sentir, tal vez, no supe hablarles en el nivel de un acompañante sumiso; por mi parte, también me estaba formando mi propia impresión: ¡qué arrogancia! ¡qué falta de empatía! Estoy absolutamente segura de que no todos en el “triage” transmiten lo mismo.

Un último párrafo, mas no el menos relevante; mejor dicho, es lo que quiero resaltar de todo corazón: La Clínica del CES cuenta con el recurso médico-científico y académico de la más más alta excelencia, idóneos en grado sumo, responsables, cálidos, humanos y muy comprometidos. Y desde el punto de vista de los recursos técnicos y tecnológicos, tienen los más modernos y especializados equipos puestos al servicio de sus pacientes. ¡Gracias infinitas!