Ahora por cuenta de su criticado ministro de hacienda, Alberto Carrasquilla (foto), quien según algunos guasones de las redes sociales, quiso imitar a Jesús que convirtió el agua en vino, pero el experimento le salió mal y más bien convirtió el agua en bonos que le dieron dinero.
En su defensa a medias ante la arremetida de críticas que se le vinieron encima, Carrasquilla se atrevió a calificar de “compinches en la gran prensa bogotana” a aquellos que en su ejercicio periodístico, algo que en Colombia siempre se ha respetado, han enfilado la pluma contra las dudosas actuaciones del ministro.
Esta llama sigue latente y hasta ahora el presidente Duque ha guardado silencio frente al deplorable insulto proferido por su ministro “estrella”, quien todavía no se ha estrellado. (EJE XXI).


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