24 mayo, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Guillermo Mejía Mejía le responde a Smarmatic 

Señora  

Mayerlin Pérez Linares 

Responsable de Comunicaciones de Smarmatic 

Distinguida señora: 

   Mi nombre es GUILLERMO MEJÍA MEJÍA, autor del artículo sobre las elecciones en Venezuela al que usted hace alusión en su correo electrónico dirigido al señor Jairo León García, director del periódico virtual EL REVERBERO DE JUAN PAZ, fechado el 13 de mayo de 2.024, y en el cual pide que “el artículo sea corregido, o retirado de su plataforma”.

   Fui miembro del Consejo Nacional Electoral-CNE- de Colombia entre los años 2.002 y 2.006 y en mi calidad de Presidente de ese organismo viajé a Venezuela como observador internacional a la elecciones de 2.004 y conozco bien la firma Smarmatic porque durante nuestro ejercicio como magistrados, fue cuando su empresa hizo lobby ante el órgano electoral colombiano y puso unas máquinas en el Capitolio Nacional de Colombia, sede del Congreso, Senado y Cámara, a la cual fuimos invitados los miembros del CNE, y por el entusiasmo que esa tecnología despertó en los congresistas, se aprobó la ley 892 de 2004 que convirtió el voto electrónico en obligatorio en Colombia, cuando la Constitución solo lo considera  como una mera posibilidad-parágrafo 2 del artículo 258. La iniciativa de esa ley no fue del gobierno nacional, ni de la organización electoral, sino del Senador del Polo Democrático, Samuel Moreno Rojas -qepd-, ex alcalde de Bogotá, quien luego fue condenado en 2.016 por el Juez Penal 14 de Bogotá, por actos graves de corrupción, a quien ustedes seguramente conocieron en esa oportunidad. 

Doy respuesta a cada uno de sus 5 puntos en el mismo orden que usted los plantea: 

1.  “Respecto al préstamo. “Sus creadores fueron Antonio Mugica, ingeniero electrónico de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, Alfredo José Anzola y Roger Piñate. Estos visionarios lograron convencer al gobierno venezolano de Chávez, para crear una empresa mixta con capital privado y del Estado, a través de un empréstito otorgado por un banco oficial venezolano”

“Ni Smartmatic ni sus fundadores han recibido préstamo alguno del Estado venezolano. El crédito al cual se hace referencia en el artículo, fue provisto por el Fondo de Crédito Industrial (FONCREI) a Bizta, otra de las empresas que proveía tecnología para elecciones en Venezuela. FONCREI era un organismo del Estado venezolano encargado de financiar al sector industrial.”

Es probable que FONCREI no haya sido un banco en el sentido estricto de la palabra, pero sí fue un organismo de crédito del Estado venezolano el cual posteriormente lo fusionó el presidente Chávez con otra entidad oficial el que, directa o indirectamente, proporcionó los fondos para la creación de Smarmatic. Usted misma acepta que “era un organismo del Estado”. Creo que aquí no he hecho ninguna afirmación calumniosa pues que un organismo de crédito sea del Estado venezolano llámese banco o Fondo de Crédito da exactamente lo mismo.

2- “Según los comentarios, Anzola no quiso aumentar las coimas que le debía a funcionarios del gobierno y amenazó con denunciarlos”.

“Desde sus inicios Smartmatic tiene una estricta política anti-corrupción. Nuestros líderes, nuestros consultores, y nuestros empleados siempre han actuado estrictamente de acuerdo con los principios de la compañía.  Además, nos distinguimos por ser una empresa minuciosamente neutral, sin intereses políticos o afiliaciones en ningún país.

Como política de la empresa, cumplimos con todos los procesos de procura durante las licitaciones y la ejecución de contratos en todos los países donde operamos”. 

Esta afirmación no es de mi cosecha y me permito transcribirle lo que denuncia el ex general del ejército venezolano, Carlos Julio Peñaloza Zambrano, en un aparte de un artículo publicado en el periódico La Patilla, en su sección, Opinión, el 11 de septiembre de 2.013. El ex general Peñaloza es un respetable oficial porque fue uno de los que alertó al gobierno de Carlos Andrés Pérez sobre el golpe de Estado que iba a dar Chávez, como efectivamente ocurrió.  

“A mediados de abril del 2008 Anzola se enteró que los comisionistas del gobierno exigían un aumento por los capta huellas de casi el doble de lo estipulado inicialmente. Ante este hecho amenazó con publicar documentos inconvenientes si no se cumplía el trato inicial. El domingo 27 de abril se hizo una reunión para tratar de llegar a un acuerdo, pero fue en vano. Al terminar ese encuentro Anzola presentó un ultimátum estableciendo un plazo perentorio para cumplir el arreglo original.

Esa noche los organismos de seguridad del Estado detectaron que Anzola tenía previsto salir al día siguiente para Curazao junto con su abogado. Según los informantes Anzola había convocado a una reunión de accionistas de SMARTMATIC para revelar documentos muy delicados. El lunes 28 de abril del 2008 Alfredo Anzola de 34 años abordó con su abogado Eduardo Ramírez Méndez de 59 un avión Piper Navajo en ruta Maiquetía Curazao. Este avión ejecutivo charter era piloteado por Mario José Donati de 43 años. Ese fue su último vuelo. Pocos minutos de despegar el avión ejecutivo se desplomó sobre una casa en el sector Catia La Mar cercano al aeropuerto de Maiquetía. En el siniestro murieron los tres ocupantes del avión y seis personas en tierra.

3.  Respecto a la fiabilidad de los resultados de elecciones venezolanas en las que participamos. 

“No deja de ser por lo menos dudosa la sinceridad de la denuncia de Smartmatic, hecha desde Londres, cuando la firma venía siendo la manejadora exclusiva del sistema electoral venezolano desde el año 2004. La pregunta que cualquier desprevenido se hace es ¿si las anteriores elecciones no fueron manipuladas y si su antiguo socio, el gobierno venezolano de Chávez y Maduro, nada tuvo que ver en los resultados de las elecciones en las que estos personajes fueron elegidos y reelegidos?”

“En cada elección venezolana en la cual se usó nuestra tecnología, entre 2004-2015, respaldamos los resultados generados por nuestro sistema. Todos los partidos políticos involucrados desplegaron observadores y técnicos que supervisaron el avance de la votación, y representantes que auditaron nuestra plataforma; siempre pudieron validar que los resultados habían sido tabulados y publicados de forma precisa. Todas las elecciones anteriores habían sido auditadas, y todas las auditorías confirmaban la precisión de los resultados.

Sin embargo, la elección de 2017 fue organizada exclusivamente por partidos adeptos al gobierno. En esa elección ningún auditor, testigo o representante de la oposición estuvo presente. Smartmatic denunció que los resultados anunciados por el ente electoral no coincidían con los resultados generados por el sistema.”

Me reafirmo en mi apreciación en cuanto a la sinceridad de la denuncia de Smarmatic, hecha desde la seguridad de Londres. Es muy difícil de creer que las elecciones que manejó Smarmatic en Venezuela cuando fueron elegidos Chávez y Maduro fueran un dechado de virtudes y luego fueron tramposas. El problema, señora Pérez, es que el voto electrónico no se puede auditar pues el código fuente es de ustedes y no lo conocen los auditores de sistemas.  

Países que lo habían implantado como Irlanda, Holanda, Finlandia y Alemania, entre otros, lo suprimieron y volvieron al papel. Me permito transcribir lo que, a propósito, dijo el Tribunal Constitucional Federal del Segundo Senado de Alemania, del 3 de marzo de 2009, donde se afirma que.  

“Los aparatos no tenían previsto la posibilidad de un registro de los votos independiente del módulo de memoria de votos, que le permitiese a cada elector la verificación de su votación” (fundamento 155). “Ya que el escrutinio es objeto de un proceso de elaboración de datos realizado exclusivamente en el interior de los aparatos electorales, ni los órganos electorales ni los ciudadanos que asisten a la determinación del resultado electoral pueden comprender si los votos válidos emitidos han sido adjudicados correctamente a las ofertas electorales y si los votos obtenidos por las ofertas electorales individuales han sido indagados correctamente. “Un recuento público, por el que los ciudadanos pudieran comprender confiablemente y por sí mismos, y sin conocimientos especiales previos quedaba así excluido” (fundamento 156)1

El voto electrónico en Alemania está proscrito por sentencia judicial de su Corte Constitucional. 

4.  Respecto a la denuncia en sí. “¿Qué llevó a Mugica a denunciar a su antiguo socio, el gobierno venezolano, de manipulador de las elecciones de la Constituyente?”

La decisión de denunciar la discrepancia entre lo anunciado por las autoridades y lo que el sistema había generado, es un reflejo de nuestro compromiso con elecciones transparentes. Comprometidos con la integridad electoral, no pudimos validar resultados que diferían de lo que el sistema estaba mostrando. Eso hubiera sido respaldar un fraude. 

Insisto en lo de mi artículo: a Smarmatic no le convenía seguir manejando las elecciones en Venezuela cuando el sistema electoral de esta nación, está siendo cuestionado por la mayoría de países del mundo y la empresa-Smarmatic ya tiene contratos ganados en otros lugares del planeta. Las elecciones de 2.010 en Filipinas, que ustedes presentan como modelo, no fueron tan quietas y pacíficas pues hay pruebas de que este sistema tiene detractores en ese país como también los tiene en Argentina donde la oposición a la implantación del voto electrónico ha sido feroz. 

5-Respecto a las próximas elecciones de Venezuela y la participación de Smartmatic. 

“Con este sistema electrónico, manipulable por el CNE y por el gobierno, será reelegido Maduro, al mejor estilo de Putin, para eternizarse en el poder al igual que su antecesor Juan Vicente Gómez que gobernó en ese país desde 1.908 hasta 1935, 27 años, cuando murió”

“Smartmatic cesó sus operaciones en Venezuela en marzo de 2018 y no ha participado en ningún proceso electoral desde la última vez que se utilizaron sus equipos en julio de 2017. Además, la infraestructura de hardware que Smartmatic proveyó al país en años anteriores se perdió en un incendio en 2020.”

No afirmo en mi artículo que Smarmatic vaya a manejar las próximas elecciones presidenciales de Venezuela. Lo que afirmo es que, con un sistema de voto electrónico, completamente manipulable por el gobierno y por el CNE, como ustedes mismo lo denuncian desde Londres, Maduro se hará reelegir. 

Termino con una frase que se le atribuye a Bill Gates: 

“Para lo último que se debe utilizar informática es para unas elecciones”. 

De la señora Mayerlin Pérez Linares, atentamente, 

Guillermo Mejía Mejía.