19 junio, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

De escándalo en escándalo 

Por Claudia Posada 

El presidente de la mesa directiva del Concejo de Sabaneta, Ángel Fabricio Henao, ordenó del presupuesto a su cargo, un gasto por 350 millones de pesos del rubro para Capacitación al formalizar un contrato para prestación de servicios con la Corporación Cordessol, según el cual, a ésta corresponden las gestiones necesarias para llevarse a efecto lo dispuesto con ese dinero. No sabemos, ni nos corresponde averiguar y mucho menos juzgar la legalidad del contrato en mención, en cuanto a que se haya ajustado o no a la normatividad para Capacitación;  simplemente nos suena insólito que la justificación para el objetivo del contrato se extendiera en querer demostrar cómo, visitar Dubái (uno de los Emiratos Árabes) y por ahí derecho darse su pasadita por Turquía (no específica el contrato a cuál ciudad de este país) pudiera inspira a los concejales de dicho municipio del Sur del Valle de Aburrá, encontrar soluciones relacionadas con su urbanismo desordenado, generar espacios públicos, prestarle atención al  componente ambiental, atraer turismo más allá de las visitas piadosas a María Auxiliadora o resolver problemas qué, según habitantes de esa localidad, por ejemplo, lo que respecta al Hospital Venancio Días Días debería tener prioridad; lo mismo que lo que toca con vías y rutas de movilidad ya que crecen con el aumento desmedido de la población; entre otras problemáticas de aquel, el municipio más denso de Colombia.  

Capacitación local, nacional e internacional, les es permitida a los concejales de nuestro país, -obviamente, cumpliendo unos requisitos- pues mientras más preparados estén para ejercer con idoneidad sus tareas, mejores iniciativas presentarán para el análisis de proyectos de acuerdo que sean viables en beneficio de la comunidad. Pero ¿por qué irse de Sabaneta a los Emiratos Árabes; además, visitar a Turquía; sin duda alguna aquel país goza de abundante riqueza histórica; impresionantes sitios arqueológicos entre los más antiguos del mundo; y está, ¿en la península Anatolia, la cual representa la mayor parte de la superficie del país, la cuna de numerosas civilizaciones, imperios y leyendas? ¿A capacitarse en qué? ¿Qué, de algunos aspectos aquí nombrados, pueda parecerse al Plan de Desarrollo de esta pequeña ciudad y aplicar? Desde luego no es de ahora, ni no son los de Sabaneta los únicos concejales que por cuenta del erario municipal viajan a sitios para los cuales solamente ellos saben justificar la salida, habilidosamente, con sus arabescos retóricos. Sin olvidar que también ha habido viajes de corporados en todo el país que los han realizado con platica de su bolsillo.  

Son muchísimos, desde siempre, los que se gastan plata del erario sin vergüenza alguna; pero remitámonos al escándalo de Sabaneta porque definitivamente se les fue la mano con tal excentricidad. Por esos mismos días viajaron a Cancún los concejales de Santa Fe de Antioquia; menos desconsiderados con las necesidades del municipio dirá algún amigo defendiéndolos, similar “solidaridad” se supo proveniente de los que no ven ningún atrevimiento en el viaje de sus copartidarios y amigos en Sabaneta. (Sí, quién lo niega, son sitios buenísimos para pasear, pero por Dios, con la billetera personal). Dadas las posibilidades de la virtualidad, los medios para las comunicaciones globales, y ni qué decir, con la IA, se pueden hacer maravillas en materia de Capacitación; lo absurdo de semejantes viajes para la clase política y burócratas del Estado es que hablan de modernidad, mientras son funcionarios de niveles administrativos en las distintas entidades públicas, pidiendo y haciendo desplazamientos disque de trabajo, que más parecen de placer. En cambio, sí son necesarios para algunos niveles operativos y obviamente para trabajos de campo y experimentales con exigencia presencial. Por lo demás, ya se ve cómo en la empresa privada están suprimiendo infinidad de viajes.  

Dubái es la ciudad más grande y famosa de los Emiratos Árabes Unidos y se le considera la capital del lujo y la extravagancia mundial. Este emirato es conocido como la «Perla del Golfo» (Pérsico), famosa por sus construcciones (rascacielos) e inversiones suntuosas. A ver ¿aplicable a Sabaneta? ¿Cómo hacen un viaje de esos y consiguen que les crean tan inadmisible justificación? Y éste es apenas un caso entre centenares similares, y los ha habido peores. Los colombianos nos estamos tragando cuanta falacia se inventan los políticos para salirse con la suya, sea cual sea el propósito; pero si bien es cierto que día tras día aumentan las ambiciones perversas que motivan la incursión en la política, por igual se observa que, de cuando en cuando surgen en las  esferas de poder y decisión, hombres y mujeres con ganas de sembrar a través de la vida pública las semillas necesarias para fomentar el  bien colectivo, infortunadamente a estos, no pocas veces,  les atraviesan todo tipo de obstáculos, u obligan que se hagan a un lado. 

Antes: “Los buenos somos más”, ahora: “Los corruptos somos más”. ¡Y de las modalidades de corrupción, ni hablar!