20 junio, 2024

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Contundente denuncia contra redes sociales por acrecentar la crisis de salud mental en niños y adolescentes 

Enrique Batista

Por Enrique E. Batista J., Ph. D. 

https://paideianueva.blogspot.com/

A finales de octubre de 2023, 41 Estados de los 50 de la Unión Americana demandaron a las plataformas Meta (antes Facebook) e Instagram acusándolas de alimentar una crisis de salud mental entre los adolescentes al volverlos adictos al uso de ellas. Instagram ha sido asociada a depresión, ansiedad e insomnio en los niños. De otra parte, Meta repetidamente mal informa al público sobre los peligros de su plataforma y, de manera deliberada, induce a los niños y a los jóvenes adolescentes a un uso adictivo y compulsivo de esa red social. Estrategia que se apoya en el reconocimiento, ya muy probado, de que los niños son un grupo demográfico muy importante para los negocios, fáciles de atraer como consumidores habituales a una edad cuando ellos son más impresionables; edad desde la que pretenden solidificar la lealtad a las marcas con la expectativa de que a medida que crezcan seguirán usando y comprando sus productos o los de las compañías que las apoyan en estrategias de mercadeo.  Meta, dice la demanda: «ha aprovechado tecnologías poderosas y sin precedentes para atraer, involucrar y, en última instancia, atrapar a jóvenes y adolescentes». La acusación señala, además, que estas estrategias interfieren con los procesos educativos, con la vida diaria y otra variedad de resultados negativos (https://shorturl.at/zBCDZhttps://rb.gy/jgr6xn,).  

Cada desarrollo tecnológico tiene el potencial de beneficiar la calidad de vida de todos; pero, a la vez, pueden esconder potenciales peligros para las personas. Conviene que cada uno pueda reconocer en las nuevas tecnologías informáticas el potencial de beneficio y estar atentos a los daños que pueden causar de manera deliberada o no. Las tecnologías, desde el invento de la escritura y de la rueda, son productos del espíritu humano y, por lo tanto, enfatizan, o se debe enfatizar en su uso, el beneficio que las acompaña. 

Llegamos a las puertas de la Quinta Revolución Industrial, caracterizada por el abandono consciente de primarios e instintivos impulsos para conocer y aplicar novedosas tecnologías, a la carrera, con ciego entusiasmo, usualmente sin conocimiento de causa y concediendo permisos y autorizaciones a granel a los dueños de las plataformas digitales. Esta Quinta Revolución Industrial también pone énfasis en el control humano de las tecnologías, en la renuncia a la aceptación, sin previo análisis y a conciencia, de los nuevos desarrollos, en el control gubernamental y ciudadano a los dueños de las plataformas digitales enriquecidos por el desconocimiento general de la ciudadanía sobre la naturaleza de sus negocios y del efecto negativo que tienen, por ejemplo, en la salud mental de niños y jóvenes. 

Muchas de las plataformas digitales más conocidas constituyen un entramado de negocio, cada vez en menos manos, cuyo fundamento mercantil está en crear, como se anotó, adicción permanente para el uso de ellas y generar, con exacerbado ánimo de lucro, muy pingües ganancias. Ejemplos son Meta (antes Facebook), Instagram y X (antes Twitter), las cuales abusan de la inocencia de todos, especialmente de los niños y jóvenes que, con frecuencia, recurren a ellas como recursos importantes para su vida, pero que desconocen que esas plataformas tienen construida un conjunto de estrategias digitales para volverlos adictos y socios pasivos de los negocios de las empresas. 

Existe acumulada evidencia de que tales plataformas tienen interés especial en niños y jóvenes, consumidores actuales y también futuros que, anclados en ellas y secuestradas sus voluntades, asegurarán hoy, y también el futuro, altísimos rendimientos monetarios. Así mismo, es conocido que a tales empresarios del mundo digital no les importa el efecto sobre la salud mental de los menores. Con insolencia dirán ellos «Business First o Business is Business», descaro impúdico que no podemos tolerar. De ahí, que otra característica de la Quinta Revolución Industrial sea que se ejercerá control sobre los dueños de esas plataformas y volverlos responsables de los efectos que puedan tener sobre personas, particularmente niños y jóvenes, sobre la sociedad y el medioambiente.  

Se ha dicho que las redes sociales fueron hechas para conectarnos, pero más bien han llevado a que estemos más bien solos, dado que la interacción social en ellas no es tan auténtica o satisfactoria como las que se dan en la vida real. Quienes usan las redes sociales con frecuencia sienten que están conectados con amigos o familiares, pero realmente están en casa y solos; la soledad puede exacerbar los problemas de salud mental. Los escapes digitales pueden producir alguna forma de alivio frente a situaciones angustiantes e incluso producir alguna forma temporal de placer, pero la irritabilidad, el estrés, la ideación paranoide, las fobias, los síntomas somáticos, la psicosis, el déficit de atención y los desórdenes en la alimentación, están entre los eventos negativos producidos por la adicción digital.  

«No hay salud sin salud mental», destaca la Organización Panamericana de la Salud resaltando que el 25% de los niños y adolescentes son diagnosticados con alguna forma de trastorno mental, entre los cuales la depresión es uno de los más frecuentes; esas condiciones de salud mental crean secuelas que llevan a la discapacidad y a una vida más corta, ya que las personas con trastornos mentales mueren entre 10 y 20 años antes con respecto al resto de la población. Cifras que son respaldadas por la Organización Mundial de la Salud y por la UNICEF cuando señalan que más de una quinta parte de la población de los adolescentes en todo el mundo sufre trastornos mentales y que el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años. (https://shorturl.at/aqxAOhttps://shorturl.at/FJRT0https://shorturl.at/hvyzI).  

Se reconoce que las tácticas y estrategias comerciales de varias plataformas digitales tienen un impacto serio en la salud mental de quienes las usan, asunto que llama la atención a padres, educadores y de la sociedad en general para evitar que los menores adquieran hábitos impropios, en lugar de unos saludables, cuando utilizan las redes sociales y los recursos de AI. (https://shorturl.at/BJKX4).  

No es dable pensar que estamos en el proceso de crear, y de criar, generaciones de niños y jóvenes que, además de vivir en un planeta insostenible debido a la crisis climática, estén a la vez secuestrados en su voluntad y libre albedrío por grandes empresas tecnológicas. Y que, además de carecer de muchas oportunidades laborales, tengan trastornos mentales originados en el manejo abusivo de ciertos desarrollos tecnológicos, en especial de los digitales.