Por Gabriel Zapata Correa
Nunca antes en la historia política del país habíamos presenciado un acto público tan bochornoso como el de esta semana, presidido por el presidente Petro y su ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, chantajeando al partido de su coalición Alianza Verde, por las posiciones críticas que ha venido asumiendo en la Cámara de Representantes frente a la Reforma a la Salud.
“Un partido de gobierno cogobierna, punto. Un partido de oposición, hace oposición”, manifestó Petro en su cuenta, @petrogustavo. Así de concreto y así de simple.
El hecho es tan grave que bien vale la pena registrar la frase del titular de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, que inició este escándalo, el cual bordea el delito de cohecho, pues está reclamando unos resultados a cambio de unas dádivas burocráticas, o en otras palabras lo que popularmente llamamos la mermelada.
El ministro dijo: “O uno es de oposición o es de Gobierno, y los que ahora se dicen que son independientes o de Gobierno, lo único que han hecho es hacer oposición todo el tiempo, todos los días, se salen de la Cámara, golpean permanentemente al Gobierno”, dijo Jaramillo. Y como para que no quedara la menor duda, el ministro agregó: “Es una alianza con las personas que digan o quieran estar con el Gobierno. Uno no puede tener, como suceden con algunas personas, una representación importante en Bogotá a través del Sena, o a través de institutos como Icetex y hagan oposición”.
Es una mención directa y vergonzosa que hace el ministro Jaramillo de la presencia de integrantes del partido Alianza Verde como Mauricio Toro, presidente del Icetex, y Jorge Londoño, director del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, cuotas de esa colectividad en el gobierno.
Pero en este episodio tan lamentable, en el cual se configura un vulgar chantaje, hay un detalle que no se puede pasar por alto, y es la intervención del ministro del interior Fernando Velasco en el Congreso, desautorizando al titular de la Salud, Jaramillo: “No salió bien la declaración de anoche, no es la posición del Gobierno nacional. Este ministro, a nombre del Gobierno, quiere decir a Colombia y a ustedes, señores representantes, que la relación con el Congreso, y particularmente con el partido Verde, nunca ha sido una relación transaccional”, manifestó Velasco en su intervención.
Esta frase de Velasco, tan clara que no merece más explicaciones, ameritó la respuesta inmediata de Petro: “Un partido de gobierno cogobierna, punto. Un partido de oposición, hace oposición”.
¿Qué se deduce de esta desautorización del presidente a su ministro del Interior? Que el ministro Jaramillo le estaba haciendo el mandado al presidente Petro, y punto, de llevarle esa razón al partido Alianza Verde. La conclusión es clara: partido o movimiento que tenga cargo de representación en el gobierno, tiene que apoyarlo a ciegas en el Congreso, y ni siquiera puede hacerles observaciones reflexivas, de ningún talante, a sus proyectos en el legislativo.
En otras palabras, quien tenga cuotas burocráticas en el Gobierno y, no puede, del mismo modo, criticar las actuaciones del presidente Gustavo Petro. Mejor dicho, coma callado
Pero como las representantes del Partido Verde, Catherine Juvinao y Catherine Miranda no cargan agua en la boca para decir las verdades que le han venido cantando al gobierno, invitaron al ministro Jaramillo a que sacara “todo lo que huela a verde” de sus dependencias.
Cuando Petro vio la gravedad del escándalo, en medio del desespero, salió como bombero a echarle agua a la hoguera para apagar el incendio, y trinó: “El Gobierno es verde de verdad, no veo que haya que sacar lo que huela a verde de verdad. A lo que queda fuera del Gobierno en realidad no le interesa lo verde”.
A Petro le interesa bajarle el perfil a la gran polémica, y dejar la sensación que se trata de un escándalo en un vaso de agua, porque el senador Jonathan Ferney Pulido, más conocido como Jota Pe Hernández, del mismo partido Alianza Verde, puso una queja en Procuraduría en contra del ministro Jaramillo, para que se establezca si de parte del Gobierno se ha repartido “mermelada” a congresistas.
Con semejante y burdo chantaje, la Alianza Verde amenazó con retirarse de la coalición, decisión que será tomada este lunes en cumbre citada con urgencia.
Pero la mostrada de cobre del presidente Petro deja planteada la enorme duda entre los colombianos, de si esta es la forma como el Gobierno está manejando sus relaciones con el los partidos: en una mano, mermelada, y en otra, el chantaje.


Más historias
Dorita, el cielo está de fiesta…
Los Susurros de Kico Becerra
Crónica # 1279 del maestro Gardeazábal: Roldanillo, 450 años