28 noviembre, 2020

Primicias de la política, empresariales y de la farándula

Vistazo a los hechos: Las pruebas del contagio del Covi-19, la gran preocupación

Por Gabriel Zapata Correa

¿Qué tanto puede golpear la pandemia del Coronavirus, o Covid-19 a Colombia?

Aunque diversos expertos epidemiólogos e infectólogos no se ponen de acuerdo en sus cálculos y pronósticos, para saber cuándo serán los días en que esta peste llegará a su máximo punto la curva de contagio, en lo que sí coinciden es en que es necesario multiplicar por miles los diagnósticos oportunos y certeros. ¿Por qué?

Porque los expertos aseguran que además del aislamiento y distancia social, que han sido catalogados internacionalmente como la mejor fórmula para aplanar la curva de contagio, también expresan que es urgente hacer todos los esfuerzos para agilizar las pruebas y que estas sean confiables y de altísima calidad.

El ejemplo más claro es Corea del Sur. Este país logró pasar de un pico de 909 personas contagiadas en un solo día, 29 de febrero, a menos de 100 el pasado viernes 20 de marzo.

Los analistas dicen que esta mejoría se debe a la excelente combinación entre aislamiento parcial y una poderosa máquina de infraestructura y protocolos de diagnóstico oportuno e inequívoco.

Cotea del Sur realiza hasta más de 10.000 pruebas diarias, lo que permite identificar con mucha rapidez a las personas contagiadas. Y según la Organización Mundial de la Salud, OMS, Corea del Sur, al 17 de marzo logró un total de 286.000 pruebas para identificar el Covid-19, o sea unas 5.200 por cada millón de habitantes.
¿Y cómo está Colombia? Al 20 de marzo Colombia pudo realizar 81.7 pruebas por cada millón de habitantes, aunque esta cifra obviamente está variando, pero esta es una muestra que marca la enorme diferencia entre nuestra capacidad, y la de Corea del Sur.

Aunque el esfuerzo del Gobierno del presidente Duque y del Ministerio de Salud no se puede desconocer, algunos epidemiólogos de universidades colombianas, se han quejado no solamente del nocivo centralismo del Instituto Nacional de Salud en los permisos para la práctica de pruebas, sino que el mismo procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, en una visita practicada a esta entidad,  encontró irregularidades en el proceso de control de calidad en las pruebas de casos probables de Covid-19.

La Procuraduría detectó, según un comunicado oficial,   embalajes inadecuados, muestras no aptas para el proceso de análisis, mala conservación y fichas epidemiológicas que no cumplen con los requisitos para realizar los registros, lo que conlleva un grave reproceso y la obligación de volver a tomarlas.

Y según el Instituto Nacional de Salud, cada muestra le vale la suma de $380.000 aproximadamente, más el riesgo de contagios.

Pero hay otro problema: el incumplimiento de las entidades territoriales de salud de varios departamentos y municipios del país en el cumplimiento de las instrucciones del Ministerio de Salud y Protección Social sobre rotulado, embalaje y traslado de las muestras al Instituto Nacional de Salud.

Y para completar este panorama nada halagador, se dañó una máquina que procesa 100 muestras en una hora y 15 minutos, ese mismo número de muestras manualmente no se hace ni en un día. A esta falla técnica se debe el bajón en la extracción de los ácidos ribonucleicos de las muestras, grave porque se trata de un paso clave para realizar los diagnósticos.

Esta es la razón por la cual el país no conoce la gran realidad de personas contaminadas, porque el ritmo de las pruebas se vio disminuido desde mitad de semana. Entonces basta comparar este panorama nacional con el que nos ofrece Corea del Sur.

Y frente a las críticas de la Procuraduría General de la Nación, el Instituto Nacional de Salud explica que “el daño de esta máquina afecta la velocidad de producción de resultados, pero no su precisión”.

Pero el Instituto dice que en cuestión de días recuperará el ritmo de las pruebas y sus resultados.

Si nos atenemos a los análisis de la Organización Mundial de la Salud, en este paso está la clave de uno de los puntos fundamentales para controlar la endemia del Coronavirus, y si estamos débiles como queda demostrado en estos procesos, no queda más remedio que fortalecer el confinamiento, encerramiento total, distancia social disciplinada, y  lavarse las manos con buen jabón y con mucha frecuencia.

Por esta razón fundamental es que debemos seguir al pie de la letra las instrucciones del Gobierno.

Eso quiere decir que en las manos de cada uno está la suerte de todos, y saldremos airosos de esta grave amenaza.