Por Gabriel Zapata Correa (foto)
Los Resultados de la Paz Total de Petro estaban anunciados desde que el candidato presidencial la negoció a cambio de que estas bandas de traquetos criminales, comenzando por el ELN, lo respaldaran en las urnas.
Como aquí no hay ideología alguna, ni líneas políticas que enmarquen los diálogos, cualquier cosa puede suceder, porque todos los protagonistas están sometidos a las “leyes” del narcotráfico y las condiciones infames del secuestro, la extorsión y toda clase de delitos que están sufriendo las comunidades en sus territorios, especialmente en aquellos donde hay disputas territoriales por el control de los negocios ilegales.
Eso es, ni más ni menos, lo que están viviendo las comunidades de los 13 municipios que integran la explosiva región del Catatumbo, Norte de Santander, donde los desplazados ya pasan de 40 mil y los muertos se acercan a los 100, entre ellos varios niños. No hay que subestimar que el protagonista clave de estos dolorosos episodios es el ELN, cuyos cabecillas criminales se encuentra en Venezuela, protegidos por el dictador, con quien el presidente Petro ha venido dialogando durante estos últimos días, con el fin de que ese ese país coopere en la frontera que comparten en el Catatumbo.
¿Cuál será la cooperación del dictador, si él mismo tiene allá en su país a los cabecillas del ELN? ¿Cómo hará para jugar las mismas cartas con ellos, los elenos, y con el gobierno de Petro? ¿Se podrá creer en esa cooperación? ¿Cómo confiar en la palabra de un dictador que se acaba de robarse las elecciones en la cara de todo el mundo? ¿Y cómo volver a confiar en ellos, los elenos, si ellos mismos engañaron a Petro?
Estas consecuencias de la Paz Total de Petro estaban perfectamente calculadas. Tan solo el presidente Petro y su ministro de Defensa, Iván Velásquez, se hicieron los bobos antes tantas voces sensatas que les advertían sobre lo que se venía, especialmente si continuaban con su tarea deliberada y planificada de debilitar a las Fuerzas Armadas.
Como no hay peor que cuña que más apriete que la del mismo palo, vale la pena refrescar el análisis que hizo el expresidente Juan Manuel Santos, el principal aliado del gobierno del presidente Petro, y quien aspira con el actual mandatario a dejar sucesor en Palacio en el 2026.
El expresidente comenzó por criticar la decisión de la figura de la Conmoción Interior en el Catatumbo y dijo que “Esa figura de la conmoción interior se estableció para confrontar hechos sobrevinientes y ninguno de los que estamos sufriendo son así. En este caso no existe justificación (…) en nuestro caso nunca hubo un hecho sobreviniente porque sabíamos que íbamos a enfrentar cosas difíciles, pero ninguna para el estado de conmoción interior”, manifestó el expresidente a la W Radio.
Santos reclamó que la política de Paz Total del Gobierno Nacional no fue bien planeada y ahora se están viviendo los coletazos. Y advirtió que la iniciativa del Ejecutivo terminó por fortalecer a muchos grupos armados que arreciaron en sus disputas por el control territorial.
“Desde el comienzo de la Paz Total se le dijo al presidente y a su Gobierno que eso debía ser bien planeado. Uno no puede de la noche a la mañana sentarse con 14 grupos negociar y desmontar la infraestructura que había. Infortunadamente no fue así (…) los procesos que se iniciaron no fueron planeados y estamos pagando las consecuencias, pues el proceso les permitió a muchos de los grupos fortalecerse y comenzar una guerra por el control territorial”, manifestó.
El expresidente insistió en que no hay una “política clara de seguridad” no solo en la región del Catatumbo, sino a lo largo del país, al tiempo que sostuvo que los ceses al fuego se concretaron con grupos armados sin una instrucción clara de cómo deberían actuar las Fuerzas Militares.
“Sí, he escuchado que por una falta de claridad en la estrategia y la política de seguridad en ciertos sectores se ha generado escepticismo en las tropas (…) Hay falta de entusiasmo con el trabajo que están haciendo”, agregó Santos, instando a que se alcancen acuerdos para superar la crisis. “La polarización vuelve inefectivas las democracias”.
Si estos conceptos partieran desde el costado de la oposición, podríamos decir que se trata de una posición sesgada, y de alguna manera tendenciosa. Pero tratándose de la voz del principal socio del gobierno de Petro, sube el alto grado de credibilidad. Porque además los hechos se van venido tejiendo en cadena, en Arauca, el Guaviare, y estas bandas se han fortalecido en más de la mitad de los municipios del país, donde el gobierno ha cedido espacios y territorios en la búsqueda de su Paz Total, que ahora es una guerra completa con la comunidad en la mitad.
¿Qué podemos esperar los colombianos, si el común denominador de todos los protagonistas es la traición, el perfume de los dictadorzuelos y de los traquetos y delincuentes criminales que tienen sometidas al dolor y al abandono a estas indefensas comunidades?
Estamos asistiendo al fracaso total del gobierno del presidente Petro, quien para completar este panorama desinstitucionalizador del país, ni siquiera ha acompañado a las Fuerzas Armadas, como su Comandante en Jefe, en la recuperación del territorio del Catatumbo.
Así como al Catatumbo, Petro nos ha dejado en manos de las bandas criminales.


Más historias
Las niñas también tienen poder creativo en ciencias, tecnologías y artes
Gustavo, el fabuloso narrador
Crónica # 1255 del maestro Gardeazábal: Un gobierno tan acosado que aburre