27 noviembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Vistazo a los hechos: El presidente Iván Duque nos regresó la tranquilidad

Gabriel zapata

Por Gabriel Zapata Correa 

Antioquia necesitaba la presencia del presidente Iván Duque, que se sintiera su voz de mando y que le tirara línea en una de las coyunturas más complicadas por el conflicto que ha generado el alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, en su afán de asumir una venganza personal por su resentimiento social, contra algunas de las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño, GEA. El alcalde con su oportunismo politiquero aprovechándose del momento histórico que se está viviendo con Hidroituango. 

Al alcalde Quintero no le han valido los estudios de los expertos, como la firma Skava y el fallo de la misma Contraloría General de la República, según los cuales en la contingencia de Hidroituango, en el 2018, no hubo actos de corrupción como en El Guavio, ni los dirigentes de las firmas constructoras son unos bandidos. 

El pánico que ha querido generar el alcalde Quintero, en una forma irresponsable, le hace un daño directo a EPM, porque esta empresa, la más querida por los antioqueños, y las más despreciada por él, es la principal contratista del proyecto Hidroituango, lo cual demuestra a las claras que él tiene unos objetivos políticos oscuros de cara a la campaña política que ya está entrando en calor, y que carece de escrúpulos y de fronteras en sus macabras intenciones. ¿Y saben por qué? Porque el alcalde Daniel Quintero no quiere a EPM. ¿Ó cómo explica que en dos años complete cinco gerentes? 

En buena hora la firma constructora Conconcrerto ha anunciado una demanda contra el alcalde, para que pruebe en los estrados judiciales su temeraria afirmación, en el sentido que esta empresa ha empleado materiales de baja calidad, causa en parte de la contingencia, aparte del cambio de diseños. 

Pero en este tsunami de declaraciones irresponsables que riega el alcalde de Medellín, hacía falta que tanto el presidente Iván Duque, como primer mandatario de los colombianos, como el gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria, primera autoridad del departamento, salieran de una vez a señalar el camino correcto, independientemente que los organismos de control cumplan con su deber de adelantar las respectivas investigaciones. 

El mandatario nacional, en el acto de entrega del proyecto Pacífico 2, que va desde Bolombolo hasta La Pintada y que hace parte del programa de Autopistas de Cuarta Generación (4G), se pronunció sobre el proyecto Hidroeléctrico Ituango. Y sus palabras fueron tajantes: 

“Ese proyecto representa la posibilidad de blindar a nuestro país contra futuras crisis energéticas que se puedan presentar, y además es el más grande reto que ha tenido nuestra ingeniería, y por ello, hay que dejar que los problemas que tiene se manejen en el campo de lo contractual, al tiempo que cada uno cumpla con sus responsabilidades, por el bien de todos, de Antioquia y de Colombia, hay que terminar este proyecto a tiempo y eso es una necesidad, no es un tema ni político ni ideológico, y nosotros apoyamos el interés general, el desarrollo, por eso mi invitación a los antioqueños es que aquí no hay espacio ni para fracturas ni divisiones, aquí hay que avanzar, reconociendo el siniestro y permitiendo que se activen las pólizas, porque tenemos que concluir esta obra y muchas más para el país”. 

Y el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, se manifestó en el mismo sentido: 

Llamó a “Unirnos en torno a los más grandes propósitos que tiene Antioquia, terminar Hidroituango. Que entre en operación y nos traiga todos sus beneficios, que deje de ser una contingencia para la región”, dijo.  

Y sobre el pronunciamiento del presidente Iván Duque, el gobernador expresó: 

“Esto es una señal, un llamado que nos hace el presidente sobre un concepto que para nosotros en la gobernación de Antioquia nos es inherente, que es a unirnos en torno a los más grandes propósitos que tiene Antioquia, terminar Hidroituango. Que entre en operación y nos traiga todos sus beneficios, que deje de ser una contingencia para la región y que genere recursos para Medellín, para Antioquia, para EPM y que genere energía para Colombia. Por eso a todos nos conviene que se termine la obra y que paguen las compañías de seguros. Ese es el llamado a la unidad de Antioquia con ese propósito común”. 

Hay que decir que el presidente Iván Duque nos dejó tranquilos a los antioqueños y en especial al empresariado paisa, tan golpeado por el alcalde Quintero, aprovechándose de su posición privilegiada. 

Que los organismos de control hagan su trabajo, pero que el alcalde tampoco interfiera en el desarrollo del proyecto Hidroitungo, en el cual quiere hasta llevar nuevos contratistas, ya nos suponemos con cuales intereses.  

Como primera autoridad del municipio le ha faltado grandeza para respetar el conducto regular de las instituciones, sentando como precedente que las pasiones desbordadas no son una buena brújula para regir los destinos de Medellín. Por eso estamos en malas manos.