10 enero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Vistazo a los hechos: El futuro está en nuestras manos

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Gabriel Zapata

Por Gabriel Zapata Correa 

En medio del moderado optimismo que despierta la captura del dictador Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Florez, a los colombianos nos revierte la esperanza de unos tiempos mejores que están porvenir, y más ahora que se acercan las elecciones tanto para elegir presidente como para escoger el nuevo Congreso de la República.

Los actos de desespero que enmarcan las últimas decisiones del autoritario mandatario que nos gobierna han demostrado que a Petro solo le interesa en este momento allanarle el camino a su sucesor, quien deberá continuar el proceso del supuesto cambio que no ha podido hacer realidad durante estos cuatro años de gobierno que afortunadamente están por terminar.

El populismo que ha marcado el camino de este gobierno lo ha llevado hasta incrementar el salario mínimo en más del 23%, apartándose de todas las recomendaciones técnicas de expertos y analistas, inclusive de las apreciaciones de algunas de las centrales obreras. Es claro que Petro lo que está preparando es el escenario político para servirle en bandeja la posibilidad de una victoria al más opcionado de sus sucesores, quien viene pregonando desde ya que continuará la línea de gobierno del actual mandatario.

Después de lo que estamos viendo y viviendo, en un lento proceso de desestabilización y desconocimiento de las instituciones sólidamente sustentadas en la Constitución, a los colombianos no nos queda otra salida que unirnos alrededor de un candidato que represente todos signos de la democracia. Es satisfactorio sentir y respirar con tranquilidad que el futuro del país está en nuestras manos y que solo unas mayorías representativas pueden tomar decisiones en las urnas, para derrotar las aspiraciones continuistas de un Gobierno que viene manejando el país con aires dictatoriales y que solo respeta la ley cuando las decisiones de las altas cortes lo benefician.

Necesitamos unirnos a un candidato que legitime de nuevo la majestad de la Presidencia de la República, sobre la verdad y el respeto. Petro ha institucionalizado la mentira como el eje central de su narrativa para engañar a la comunidad. La prueba es que diferentes agencias internacionales ya lo calificaron como el Rey de las “Fake News” por la cadena de mentiras que ha montado en su cuenta de X, noticias erradas apoyadas en fotos de otros lugares que él no tiene ni la gallardía para corregir o rectificar.  Lo mismo ha sucedido con el trato que les da a quienes no están de acuerdo con sus decisiones o le hacen oposición a su gobierno. Más de ocho tutelas ha perdido en los tribunales, los que le han ordenado rectificar. Sin embargo, Petro, al mejor estilo de Daniel Ortega el sátrapa de Nicaragua o de su dilecto amigo el dictador de Venezuela, quien acaba de ser derrocado por Estados Unidos, desconoce estas decisiones judiciales o acepta las que le dan la real gana. Porque así actúan los dictadores.

Nos quedan menos de siete meses de esta horrible noche. Colombia tiene que enderezar el rumbo si queremos un futuro mejor para nuestros hijos y las generaciones por venir

Para eso es necesario que los diferentes candidatos expongan sus plataformas de propuestas serias, sólidas y realizables que permitan convencer y enamorar a los electores frente a los argumentos populistas que pretenden atornillarse en el poder.

Otros cuatro años de este gobierno serían fatales. Miren cómo tiene Petro a la salud. La gente se está muriendo, esperando que le suministren los medicamentos. Los estudiantes se quedaron sin el respaldo del Icetex y los recursos del Icbf se esfumaron como por arte de magia, solo para acudir a estos ejemplos. Las entidades del Estado se quedaron sin recursos para atender sus obligaciones básicas, y por eso Petro ha acudido a decretar la Emergencia Económica, apenas el Congreso le hundió la reforma tributaria, aunque sea muy posible que la Corte Constitucional se la desmonte.

Es urgente e indispensable que el país recupere el control de sus territorios. Más de 322 municipios se encuentran en poder de las bandas de traquetos criminales, gracias los beneficios de la Paz Total de Petro, comenzando por los carteles del ELN, las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y todos sus derivados que ejercen el control territorial ante un Ejército debilitado intencionalmente por el gobierno

Necesitamos un país fuerte respaldado en sus Fuerzas Armadas, sólido en sus instituciones democráticas y con una comunidad que vuelva a tener fe y confianza en sus líderes. Este futuro que soñamos, está en nuestras manos, eligiendo un buen presidente y un Congreso que piense en los intereses verdaderos de la nación.