Vistazo a los hechos: ¿Cuál es la responsabilidad de estudiantes y profesores?

@IvanDuque

Por Gabriel Zapata Correa

No deja de ser una enorme paradoja que precisamente cuando el Gobierno se compromete con el mayor presupuesto para la educación, en toda la historia del país, los estudiantes se rajen con las peores notas en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, PISA. Se conocen los malos resultados, uno de los peores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, según el desempeño de los estudiantes.

Recordemos que la OCDE es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Según los resultados arrojados, Colombia se encuentra por debajo de la calificación promedio de los 79 países que se encuentran en la OCDE.

El país obtuvo puntajes de 412 puntos en lectura, 391 en matemáticas y 413 en ciencias, estos tres por debajo de los puntajes promedio siendo estos 487, 489 y 489 puntos respectivamente.

El estudio arroja que por lo menos el 40% de los estudiantes colombianos, obtuvieron un nivel bajo en las tres materias mencionadas.

Con el resultado arrojado, Colombia se encuentra por detrás de países latinoamericanos como Chile y México, entre 79 países calificados.

El Gobierno acaba de hacer un gran esfuerzo. El pasado 25 de octubre de 2019 el presidente Iván Duque anunció que hubo un acuerdo con el Congreso para incrementar el presupuesto para la educación y lograr un monto de recursos superior a los 44 billones de pesos, el más alto en la historia del país, para 2022.

El Jefe de Estado sostuvo que su Gobierno está empezando a saldar las deudas acumuladas con la educación en Colombia, asignando el presupuesto más alto de la historia y con el fortalecimiento de la alimentación, la infraestructura, la doble titulación y la jornada única escolar, el acceso gratuito a la educación superior para estudiantes de hogares vulnerables y el impulso al cuidado integral para la primera infancia, entre otras iniciativas.

Pero pareciera que el presidente Iván Duque fuera visionario. Esta frase pronunciada cuando presentó el anuncio del incremento del presupuesto, se anticipaba al desastre de los resultados en  las pruebas Pisa: “Todos tenemos que trabajar por una mejor calidad de nuestra educación y tener la mejor atención, la mejor cobertura”, dijo el Jefe de Estado, quien reiteró que el Gobierno “ha hecho todo lo posible por aumentar los recursos para la educación… Y dijo que el Gobierno se dedicará al “fortalecimiento integral de la educación en Colombia… Espero que esto tenga lugar cuando examinemos el presupuesto bienal de regalías y cuando adelantemos una reforma a la asignación de esos recursos”, dijo.

Sin embargo, en contraste, en las pruebas Pisa “Los estudiantes en Colombia obtuvieron calificaciones más bajas que el promedio de la OCDE y sus puntajes fueron más similares a los de los estudiantes en Albania, México, el República de Macedonia del Norte y Qatar”.

Un ejemplo sintomático que deja el último Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), es que ni siquiera uno de cada diez estudiantes puede diferenciar entre hecho y opinión al leer un texto de algo que no le resulta familiar.

“Si esto fuera la primera vez, si fuera el diagnóstico original de partida, diría que hay desafíos por delante, pero como es el séptimo ejercicio, es una tendencia bastante preocupante. No podemos decir que no lo sabíamos”, recalcó un funcionario de la OCDE.

Este hecho plantea de entrada varios interrogantes sobre la responsabilidad de los profesores: ¿Cuál es la explicación que debería dar Fecode? ¿El país conoce el verdadero nivel académico de maestros y profesores? ¿No llegó el momento de que el Ministerio de Educación y los maestros se sienten a evaluar la calidad de la educación que les están dando a nuestros jóvenes estudiantes?

Es muy fácil que salgan a las calles a pedir a manos llenas… ¿Pero no llegó también el momento de exigirles a los educadores?