Por Ricardo Correa Robledo (Foto).
Ayer conversé más de una hora con mi querida amiga venezolana Elsa – E, una respetada periodista que vive en Caracas. Nos conocemos desde 2003 y es ella quien de primera mano ha relatado por mucho tiempo lo que ha sido la realidad del vecino paÃs, las más de dos décadas de ignominia que han vivido. Transcribo su sentir, vivencia y conocimiento de la realidad venezolana.
Este es el más descarado y burdo atropello de los 25 años del régimen. La única elección que ganaron limpiamente fue la primera, 1998. En el referendo revocatorio de 2004 ya el Centro Carter habÃa advertido un fraude, pero lo dejó pasar de largo. El domingo estábamos ante tres escenarios: 1) no aceptaban los resultados y se robaban las elecciones, lo que sucedió. 2) reconocÃan el triunfo de la oposición y saboteaban desde ya el nuevo mandato que empezarÃa en seis meses. 3) se desentendÃan del paÃs y se marchaban llenos de dinero e impunes a algún refugio. Ocurrió el primero, asà fuera radicalmente contra las evidencias. Cuando alguien gana el bingo muestra el cartón y aquà no tienen que mostrar.
Lo que hay en Venezuela es un colapso total, de todo. Los desfalcos son de cifras de no creer, empezando por PDVSA. No hay estadÃsticas de nada, no hay censo actualizado. No hay justicia, es un pueblo sin ley, un desastre de paÃs. Esta gente no se va a ir por las vÃas democráticas, dependemos en buena medida de la comunidad internacional. Ya están por fuera ocho millones de venezolanos, y por lo del domingo se calcula que partirán otros dos prontamente. El 30 % de la población por fuera del paÃs, expulsados por el desastre.
Le pregunto qué va a pasar y me dice que no sabe, pero que ¡esto se acabó! Que la situación es insostenible, esa gente se quedó sin pueblo. Las elecciones sirvieron para medir el paÃs. Solo pueden gobernar por la fuerza ¿cuánto tiempo durará?
¿Y las Fuerzas Armadas? El liderazgo en manos de Padrino López está con el régimen, con Maduro, pero hay una fractura muy grande. La mitad de los presos polÃticos hoy en Venezuela son militares.
En cuanto a los pronunciamientos internacionales coincidimos en lo valioso de lo dicho por Gabriel Boric de Chile y lo sensato del gobierno colombiano. Hoy se pronunció el presidente Petro, y aparte de la retórica innecesaria de siempre, la sustancia del comunicado es buena y clara.
Por mi parte le habÃa gastado buen tiempo a seguirle la pista a la coyuntura venezolana, estaba bien enterado, pero el peso enorme, la contundencia del testimonio de mi amiga Elsa fue mucho más esclarecedor que toda la información recopilada. La vivencia directa transmite un conocimiento profundo e irrefutable.
Salen ahora los agoreros de la extrema derecha colombiana a predecir que en las elecciones presidenciales de 2026 de aquà va a pasar lo mismo, que Petro y los suyos se las van a robar al estilo Maduro. Estas afirmaciones lo que demuestras en una ignorancia tremenda de nuestra realidad polÃtica e institucional. Hay serias diferencias con la Venezuela del régimen chavista. En Colombia hay separación de poderes públicos, contrapesos polÃticos fuertes y una sociedad civil vigorosa. No me cabe duda de que en dos años Petro entregará el poder y que su proyecto polÃtico perderá. Hay que darle gracias a Santos por sacar la reelección de la Constitución. Para los ciudadanos de a pie, no hay que tener miedo, aquà no pasará lo mismo.
Recomiendo ver las entrevistas que le han hecho al expresidente español Felipe González sobre Venezuela. ¡Qué claridad y ecuanimidad!


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