10 agosto, 2022

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

¡Vamos Rodolfo! 

Por Martín Cardona Mendoza 

Como ciudadano y si la providencia nos regala la vida, muy temprano votaré este 19 de junio por el ingeniero Rodolfo Hernández Suarez. Como antipetrista confeso mi voto y el de muchos otros colombianos debe impedir no la muerte del petrismo sino su no nacimiento. 

El 13 de marzo en la consulta del Equipo por Colombia voté a Fico Gutiérrez y el 29 de mayo también ratifiqué mi respaldo. Esa misma tarde después de surtida la primera vuelta felicité a Mauricio Tobón Franco, precursor en Antioquia de la candidatura del ingeniero Hernández e inmediatamente me puse a disposición de la causa Rodolfista, jamás, la opción blanca pasó por mi mente porque en política y en una coyuntura tan singular lo mejor del mundo es una decisión y la mía es apoyar esa fórmula e invitar a votarla. 

Sin duda, el escándalo suscitado la semana pasada en torno a los detestables videos que en la práctica dan cuenta de que Fajardo ya estaba quemado como lo había señalado la senadora electa Isabel Zuleta López, hace por lo menos un mes y que faltaba Federico Gutiérrez, deben propiciar que más voces ciudadanas hagan efectiva su repulsa ejerciendo el derecho al sufragio el 19 de este mes.  

Titánica, hercúlea o quijotesca para utilizar un calificativo acorde a nuestra tradición cultural hispánica, fue la gesta alcanzada por el ingeniero Rodolfo Hernández el pasado 29 de mayo. En la práctica con cero (0) testigos electorales acreditados y ningún jurado de votación en pro de su causa, la liga de Gobernantes anticorrupción que promueve, obtuvo seis millones de votos. 

Motivos sobran para preferir al señor rabiosito de Piedecuesta Santander, que al ex personero de Zipaquirá. El primero se hizo millonario construyendo empresa lenta y pacientemente; el segundo desde hace por lo menos treinta años vive y parasita en la ceba oficial; de Rodolfo las estadísticas dan cuenta de que fue un gran gerente al frente del municipio de Bucaramanga, a Gustavo Francisco las cifras lo apuntan negativamente cuando dirigió los destinos capitalinos. Del ingeniero sabemos que gobernará cuatro años e impulsará las expectativas de crecimiento que se avecinan y que ya tienen pronóstico favorable de organismos internacionales; del Senador no se sabe qué puede esperarse, pues, si ya nos demostró que está haciendo hasta lo indecible e imposible para ser ungido popularmente, qué haría en caso de ser elegido – ojalá no- para perpetuarse en el poder como se interpreta de su discurso que entre líneas da a entender que poco le interesa la vigencia de la Constitución en lo que toca al período de cuatro años del Presidente de la República y sin lugar a reelección. 

La áspera verdad es que Roy Leonardo Barreras Montealegre, el médico a palos, reelegido senador violando toda la normativa vigente sobre la doble militancia política y ducho en gramática parda para recoger la precisa anotación de Baudelaire el poeta maldito, en uno de sus poemas, sería el demonio que tendría la interlocución de sus correligionarios tanto si es perdedor como si es ganador en las justas electorales de este domingo.  

Ojalá los ciudadanos mayoritariamente en actitud civilmente contestataria prefieran castigar electoralmente al Pacto Histórico y tengan como un punto de referencia para decidir la censurable estrategia de Barreras, ese Joseph Fouché criollo que ha militado en todas las vertientes ideológicas del espectro ideológico iniciando con el Galanismo y nada raro que de resultar ganador el ingeniero Hernández y para saciar su voraz apetito burocrático cambie de piel y se arrime al ganador, emulando al nefasto personaje francés y afirmando que siempre estaba ahí.  

Preocupa que, en la recta final de este evento ciudadano, esa peligrosa pulsión, amigo- enemigo recogida en El concepto de lo político de Carl Schmitt se acreciente; lo afirmo por toda la estulticia recogida en los nefastos videos en que el médico caleño oficiaba como determinador de las más viles decisiones para eliminar políticamente a sus contrincantes. También lo afirmo por lo dicho por Sofía Petro que en reciente entrevista señaló que de ganar el ingeniero Rodolfo Hernández, en lugar de su papito; este podría generar un estallido social mucho peor que el del año pasado y por esto no pueden permitir que Hernández llegue a la presidencia. 

La semana pasada en una reunión de abogados que estamos listos a defender los resultados de los comicios, apuntaba el doctor Carlos Mario Cano que si la segunda vuelta fuera Gustavo Francisco o Suso, él se inclinaría por este último; hasta ahí nos ha llevado el miedo al Pacto Histórico, pues nadie sabe con qué sorpresas puede resultar. Razón de peso para que muchos hagamos parte más bien de la liga antipetrista en la que Antioquia debe tener un protagonismo notable. 

La aspiración ciudadana y con arreglo al Código Electoral vigente es que se respete el secreto al voto y la publicidad de los escrutinios para que esto conduzca a la eficacia del proceso electoral, pero sobre todo que el garante de los resultados, el cuestionado registrador Alexander Vega Rocha garantice pulcritud y celeridad en el procesamiento de los resultados electorales.