17 agosto, 2022

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Un mensaje de prudente esperanza

Francisco Valderrama

Por Francisco L. Valderrama A.聽

Una breve reflexi贸n despu茅s de la extenuante jornada electoral.

Ojal谩 los colombianos por fin seamos capaces de pensar juntos, as铆 pensemos distinto, y no sigamos divididos con tanta sa帽a.

Ojal谩 entendamos que la diversidad es un motor inestimable de crecimiento y que no se trata de irrespetar ni atropellar al diferente. La democracia consiste en vencer a los contradictores, pero logrado ese prop贸sito, gobernar tambi茅n para ellos.

Confiemos que Petro, interesantes y renovadoras ideas representadas en alguien que quiz谩s podr铆a ser mejor persona, sea capaz de concertar con contrarios (y viceversa) porque ahora es el presidente de todos, a煤n de la franja lun谩tica e intolerante cuyo discurso y acci贸n explican muy bien la violencia que hemos sufrido todos, incluida ella misma.

Por primera vez el poder pol铆tico no est谩 en las mismas manos que el poder econ贸mico. Por primera vez hay alternancia real de modelos pol铆ticos al frente del estado. Por primera vez, a la Colombia profunda y olvidada se le asigna un rol efectivo y real en la conducci贸n del estado. Semejantes logros hay que valorarlos en toda su dimensi贸n              

Ojal谩 las necesarias transacciones que la convivencia pac铆fica demanda, no terminen por desdibujar el proyecto pol铆tico seleccionado en las urnas.

Ojal谩 nuestra institucionalidad deje de estar representada solamente por 茅lites pol铆ticas y econ贸micas ciegas y carentes de empat铆a, que convirtieron a Colombia en un pa铆s al servicio de minor铆as. Ojal谩 las primeras entiendan que las utilidades no son un objetivo sino una consecuencia, y ojal谩 las segundas entiendan que la pol铆tica y los negocios no son actividades compatibles.

Una cosa es clara. Colombia necesita, exige y demanda cambios. Ese fue el mandato de las urnas.