Un compromiso con Bello

 

Por Orlando Arenas Tamayo (foto)

La prensa se ocupa con frecuencia de los problemas de la ciudad y de la polarización política que vivimos, satanizando a uno o dos grupos partidistas como responsables de lo que allí sucede. Todos somos responsables de lo que sucede, comenzando por la negligencia de nuestros ciudadanos que no participan porque nuestra población no siente apego por la ciudad. Somos una ciudad dormitorio, los habitantes trabajan fuera e inmigraron por la adquisición de vivienda, pero sus raíces están en otras regiones. Tenemos más de ochocientos mil habitantes con un censo electoral de más de trescientos cincuenta mil ciudadanos y solo votan alrededor de ciento veinte mil con un bajo porcentaje de ciudadanos conscientes pues el grueso de esa minoría, lo constituyen rebaños electorales manejados mediante maniobras clientelistas. Para darnos una idea, en el 2015 había doscientos setenta y nueve mil (279.000) ciudadanos habilitados para votar y en estos cuatro años se han instalado en la ciudad más de doscientos mil pobladores en los nuevos asentamientos habitacionales

La solución pasa también por convocar a toda la sociedad a participar electoralmente    reconociendo nuestra realidad y propiciando un debate sin profundizar la polarización con un compromiso serio de todos los actores contra la corrupción.

Las responsabilidades políticas se cobran electoralmente y no es conveniente satanizar o hacer política dividiendo a los hombres entre buenos y malos porque siempre nos quedan de las dos clases, a ambos lados de la raya.

Hoy hay una realidad política diferente y los partidos se han alineado, tratando de conquistar el electorado mediante propuestas que aglutinan a varios partidos.  El Partido de la U, versión Edgar Callejas se sumó a la candidatura de Oscar Andrés Pérez del Centro Democrático y quien posteriormente recibió el respaldo de Cambio Radical y el Liberalismo o lo que queda de este partido, orientado por Jhon Jairo Roldan, quien retiro a su candidato Rigoberto Arroyave. También se sumaron fracciones conservadoras, el grupo Mira y otros sectores políticos y sociales.

En otro escenario juega el Partido Conservador de la Casa Suarez Mira que respaldo a Hugo Builes Cuartas, hijo del exgobernador Alberto Builes el equipo de la U., vertiente de German Hoyos, respalda al actual concejal Mauricio Mejía como candidato a la alcaldía y además, están William Ortega, Charly Cadavid, Juan Restrepo de los Verdes y El Polo, German Rodríguez y Cesar Gómez por sectores independientes.

Con satisfacción observo que la polarización ha bajado de intensidad y que los candidatos están enfrascados en presentar sus propuestas pensando y repensando la ciudad, con soluciones buenas regulares y hasta disparatadas, pero con un gran compromiso con Bello, que no aguanta más la corrupción, el mal gobierno, la falta de prioridades de gobernantes que piensan en obras faraónicas y no resuelven el diario sufrir de los ciudadanos con las vías, el crecimiento desordenado de la población por falta de políticas urbanísticas para el desarrollo armónico y no para el enriquecimiento de unos cuantos patrones políticos conocidos de autos por toda la dirigencia.

Ese compromiso debe abarcar a la mujer, a la juventud con propuestas que abandonen el promeserismo becario que no genera agradecimiento social. Es urgente y prioritario el compromiso con el medio ambiente, el desarrollo rural y la primera infancia, así como una verdadera propuesta de educación para siempre, articulando la educación superior con la educación para el trabajo y el desarrollo humano.

El alcalde que elijamos debe priorizar, rodearse de gente intachable, buscar recursos y poner en marcha un Plan de Desarrollo que contemple soluciones integrales a los más urticantes problemas de nuestra ciudad y empeñarse a fondo en la solución de los mismos.  Debe comprometerse con el desarrollo rural para nuestras comunidades campesinas y hacer de la tarea conservacionista del medio ambiente un propósito y un camino para que conozcamos nuestras montañas, convirtiendo al Quitasol en la ventana y el mirador del valle del aburra, con senderos ecológicos paradores y escenarios de recuperación de su tierra, fauna y flora. Debe gobernar con todos y para todos, evitando caer en la unilateralidad, propiciando el debate civilizado para que el Concejo cumpla con sus funciones, lejos de las componendas que dan al traste con la transparencia y buscando por fin que la Ética rija los destinos de sus funcionarios. Todo un COMPROMISO CON BELLO.