14 abril, 2021

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Tropas norteamericanas en Colombia

Por Guillermo Mej铆a Mej铆a

Informan medios nacionales, El Tiempo y revista Semana entre otros, que tanto la Embajada de los Estados Unidos como el Ministerio de Defensa Nacional han comunicado a la opini贸n p煤blica que una 鈥unidad especializada del ej茅rcito de ese pa铆s, que asesora y ayuda en operaciones en el territorio de naciones aliadas鈥, llegar谩 al Pa铆s en los pr贸ximos d铆as y operar谩 en zonas como el Bajo Cauca, sur de C贸rdoba, Pac铆fico nari帽ense y los parques nacionales como el Chiribiquete, Sierra de la Macarena, Nudo de Paramillo y Sanquianga. Pero, adem谩s, en el Catatumbo, Bari y Arauca, en plena frontera con Venezuela.

Esos lugares est谩n dentro de las llamadas por el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, Zonas Futuro, dentro de las cuales se pondr谩n en marcha cuatro estrategias: implementaci贸n concreta de la estrategia de seguridad nacional; seguridad ciudadana, fortalecimiento del Plan de Acci贸n Oportuna (PAO) e implementaci贸n de una pol铆tica sobre protecci贸n y prevenci贸n de l铆deres sociales.

O sea que tareas que corresponden esencialmente a la fuerza p煤blica colombiana, en todas sus manifestaciones, van a ser compartidas con fuerzas de 茅lite del ej茅rcito de los Estados Unidos o sea tropas extranjeras. Seg煤n el comunicado la tarea conjunta comenzar谩 a principios de junio y tendr谩 una duraci贸n de varios meses.

Esta presencia de tropas armadas del ej茅rcito de los Estados Unidos en Colombia tiene dos facetas: la una jur铆dica, de orden constitucional y la otra pol铆tica, especialmente en lo que respecta a las relaciones con Venezuela.

LA JUR脥DICA

Dos normas constitucionales se refieren en concreto, sin lugar a dudas, sin excepciones, al tema de tropas extranjeras en territorio colombiano: la primera es el numeral 4掳 del art铆culo 173 que dice que una de las atribuciones del Senado de la Rep煤blica es permitir el tr谩nsito de tropas extranjeras por el territorio de la Rep煤blica y la segunda es el art铆culo 237, numeral 3掳, que le ordena al gobierno que en los casos de tr谩nsito de tropas extranjeras por el territorio nacional, de estaci贸n o tr谩nsito de buques o aeronaves extranjeras de guerra, en aguas o en territorio o en espacio a茅reo  de la Naci贸n, el gobierno debe o铆r previamente  al Consejo de Estado. Un proverbio latino dice que donde hay claridad no debe haber interpretaci贸n lo que supone que tanto la Embajada de los Estados Unidos y el Ministerio de Defensa, debieron agregar a su comunicado la autorizaci贸n del Senado y el pronunciamiento del Consejo de Estado dando su conformidad con la llegada de esas tropas y con su actuar militar en nuestro territorio. De lo contrario, es hora de que la Procuradur铆a y la Fiscal铆a inicien sus 鈥渆xhaustivas鈥 investigaciones para establecer quien dio la autorizaci贸n para la llegada de efectivos militares armados de un ej茅rcito extranjero en Colombia, salt谩ndose normas constitucionales clar铆simas.

LA POL脥TICA

El momento no puede ser m谩s inoportuno desde el punto de vista de la pol铆tica internacional de Colombia frente a nuestro vecino Venezuela. No solo la inteligencia colombina se hizo de la vista gorda con la preparaci贸n del fracasado plan de invasi贸n a Venezuela por mercenarios norteamericanos en d铆as pasados, sino que ahora el gobierno nacional desaf铆a con tropas de la misma nacionalidad, que las va a poner a accionar, juntamente con tropas colombianas, en plena frontera con el vecino pa铆s en el momento m谩s 谩lgido y doloroso de las relaciones bilaterales.

Aqu铆 no se puede salir con leguleyadas como las de decir que lo que exige la norma constitucional es autorizaci贸n para el 鈥tr谩nsito鈥 y no para operar militarmente o que se trata de un secreto de Estado. Ni lo uno ni lo otro.

El Senado y el Consejo de Estado se deben pronunciar frente a este comunicado de la Embajada y del Ministerio de la Defensa pues lo m谩s grave que parece es que las tropas estadounidenses ya se encuentran en territorio nacional.

Ojal谩 tambi茅n se pronuncien los editorialistas y columnistas porque el tema no es de poca monta. El primer militar norteamericano que resulte muerto o herido en un incidente fronterizo con Venezuela le dar谩 a Trump, que necesita una bandera para ganar la reelecci贸n presidencial, la disculpa para una intervenci贸n a gran escala de la cual el pa铆s que m谩s mal librado saldr谩 ser谩 Colombia. El desaf铆o de Ir谩n con los cinco tanqueros llevando gasolina a Venezuela tiene al gobierno gringo bastante molesto y humillado.

Con raz贸n dec铆a Clemenceau que la guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los militares.

Medell铆n, 28 de mayo de 2.020