10 mayo, 2021

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Se nos fue Rodrigo Pareja, el amigo inigualable

Los periodistas de Medell铆n tenemos el alma a media asta. Nos rasga los tejidos del coraz贸n la muerte de nuestro colega Rodrigo Pareja, un hombre que ejerci贸 el periodismo durante 62 a帽os con pasi贸n, tenacidad y responsabilidad, y siempre del lado correcto de la verdad. 

Era un periodista vertical en sus conceptos y decisiones y quienes tuvieron la oportunidad de trabajar a su lado o aprender de sus ejemplos saben que Parejita ni era de medias tintas ni cargaba agua en la boca para decir lo que pensaba. Y lo que pensaba as铆 lo escrib铆a. 

Fue el primer redactor pol铆tico de El Mundo. Tambi茅n trabaj贸 en Caracol radio Bogot谩, RCN, Clar铆n, Todelar, Radionet, Rado Bolivariana, Colmundo y la Voz de la Nostalgia. 

Fue durante varios a帽os jefe de redacci贸n del diario El Espectador en Antioquia, cargo en el cual no solo conoci贸 a muchos colegas, sino que ubic贸 a ese peri贸dico en los primeros lugares del diarismo regional. 

Rodrigo ten铆a un especial olfato pol铆tico que le permit铆a analizar con particularidad los hechos de la vida regional y nacional. 

Parejita fue jefe de prensa de siete gobernadores de Antioquia, entre ellos de Gilberto Echeverri Mej铆a, cargo en el cual siempre se destac贸 por su eficiencia, exigencia en el rigor de la informaci贸n y tolerante con sus colegas. Labor贸 con Alberto V谩squez, Bernardo Guerra, Antonio Yepes, Fernando Panesso, Antonio Rold谩n, Elena Herr谩n y el mencionado Gilberto Echeverri. 

Era muy dif铆cil que Parejita transigiera con sus principios, y era particularmente duro en sus columnas contra los pol铆ticos y los corruptos. 

En su columna 鈥淓ntretelones鈥 cada 15 d铆as en El Reverbero de Juan Paz no les rebajaba su carga de profundidad, lo mismo que al presidente Iv谩n Duque cuando ca铆a en sus contradicciones. 

En el 2016 recibi贸 el premio a la Vida y Obra del Club del Prensa.聽

Cuando cumpli贸 sus 50 a帽os de periodismo, su incondicional amigo del alma, Orlando Cadavid, le escribi贸 en 鈥淐ontraplano鈥 una columna titulada los 50 a帽os de Rodrigo Pareja. 

Y dec铆a: 鈥淰ive tan feliz con sus tres nietos (Paula Andrea, Santiago y Juanita) que no se cansa de repetir un par de m谩ximas: 鈥淟os nietos son esos seres maravillosos que nos hacen vivir en el cielo, sin necesidad de morirnos鈥 鈥 鈥淎l hombre que muere sin haber sido abuelo, la vida le qued贸 debiendo la mitad鈥. Tambi茅n est谩n en la primera fila de sus grandes amores su fidel铆sima esposa Adiela y sus hijos Madalith, nombre de un tango (隆siempre el tango!) que canta Ra煤l Iriarte, y Ren茅, un destacado m茅dico con altos pergaminos en la rama oncol贸gica. 

鈥淔ormado a puro pulso en la fecunda escuela hertziana del maestro Antonio Pardo Garc铆a, quien nos ense帽贸 a buscar las noticias con altas dosis de pasi贸n, tenacidad, emoci贸n, constancia y profesionalismo, el flaco emul贸 con creces a su ilustre progenitor, don Luis Pareja Ruiz, toda una leyenda de la vieja guardia del oficio en Medell铆n. Padre e hijo formaron aqu铆 una dupla de respeto, cuando se bat铆an solos, en sana competencia, desde las oficinas de El Espectador, con las redacciones enteras de El Colombiano, El Correo y El Diario y el 煤nico apoyo del reportero gr谩fico Lino Monta帽o鈥. 

Rodrigo era un hombre sencillo, un esposo dedicado a su esposa do帽a Adiela y un padre muy querido con sus hijos, el m茅dico Ren茅 y su hija Madalith. Sus amigos estamos muy dolidos, como todos sus familiares y allegados. 

El Reverbero de Juan Paz eleva una oraci贸n, para que el Alt铆simo, que ya lo tiene de su lado, les d茅 la fortaleza necesaria para soportar su ausencia.