10 mayo, 2021

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Revolucionarios a la carta y fascistas

Por Dar铆o Ruiz G贸mez聽

Es evidente que lo que contin煤a caracterizando a los movimientos populistas, tal como lo he venido repitiendo, es su m谩s que notoria ausencia, no solo de modales democr谩ticos, sino, de lenguaje, lo cual es consecuente con su actitud pol铆tica regresista, la de quienes calcan sin imaginaci贸n alguna gestos y lenguajes desacreditados hist贸ricamente terminando por precipitarse en la irracionalidad.  

Repetir como loras (os) mojadas(os) que 鈥渆st谩n luchando a favor de la etnias castigadas鈥, que 鈥渞eniegan de la cultura espa帽ola colonialista y prefieren el mundo pre-hisp谩nico鈥 que 鈥渓a burgues铆a  transmite la pandemia a los pobres鈥 dispensa a estos nuevos actores pol铆ticos 鈥揺ntre ninis y millenials,  empleados, educandos- de la decisi贸n verdadera a tomar en estos casos: marcharse  a las selvas a encontrar a esas etnias viviendo en la miseria, asesinadas por el ELN, las Disidencias de las FARC o por los narcotraficante  o tambi茅n demostrando una solidaridad sin ret贸ricas hist茅ricas al irse a vivir en los barrios de miseria compartiendo la suerte de los desheredados. A los justos que por piedad hacia el pobre les rompieron las espaldas luchando contra la injusticia social, les toc贸 enfrentarse al horror de tener que comprobar que nada se corrompe m谩s que una causa pol铆tica hecha a nombre de una supuesta causa social.  

驴C贸mo entonces ver hoy en nuestras calles a muchachos(as) enarbolando la bandera roja con la hoz y el martillo s铆mbolo precisamente de inhumanidad?   

En las marchas manipuladas que supuestamente protestan contra el hambre, no puede darse un acompa帽amiento verdadero al sufrimiento de los oprimidos ya que la masa carece de todo sentimiento moral. Y son los Otros quienes condicionan toda verdad, son los Otros quienes nos interpelan sin que les contestemos. 鈥淟a historia, dice Marx, se da dos veces, la primera como una gran tragedia 鈥揃ol铆var, Napole贸n- y la segunda como una miserable farsa- los timochencos, avellas, benkos bioj贸s, Santos-. 

Sencillamente porque las condiciones hist贸ricas se modifican y lo hacen silenciosamente introduciendo cambios sociales muy profundos que los demagogos no suelen captar en sus efectos y consecuencias.  Detectar este vac铆o de lenguaje, de liquidez pol铆tica, el perfil de qui茅nes hoy se lanzan a las calles a protestar es encontrarse con lo que Simon May califica como la 鈥渋diotez social鈥 驴C贸mo los agitadores profesionales han logrado transformar a un adolescente en un asesino potencial para el cual el 煤nico enemigo a eliminar es un polic铆a? Introduciendo, adem谩s, el caos y la anarqu铆a y colocando enfrente de sus centurias guerreras a t铆teres dirigiendo bandas de depredadores y saqueadores que despu茅s de recibir la orden telem谩tica para derribar la estatua del 鈥渙diado personaje hist贸rico 鈥渟e lanzan ciegamente a la destrucci贸n de lo que sea 鈥渕uestra de la imposici贸n colonial鈥 Tem铆stocles Ortega vestido de indio destrozando el hermoso mural de Efra铆n Mart铆nez porque 鈥渆xalta a la raza blanca鈥. 

Recordemos entonces que los v谩ndalos y saqueadores – en realidad escoria, lumpen- no son casuales infiltrados sino un elemento t谩ctico de destrucci贸n ya previsto en el manual del terrorismo, por quienes desde las redes sociales manipulan su antojo los contenidos de la protesta, manipulando a su vez a quienes, como en este caso, con raz贸n protestan contra una desquiciada propuesta de Reforma Tributaria presentada adem谩s en el momento m谩s inoportuno. 鈥淧atria o muerte鈥漞s el lema de los castristas que, en medio de la infinita pobreza del pueblo, sacrificaron cinco generaciones de cubanos para que sus l铆deres se enriquecieran delirantemente.  

Hoy el lema de mujeres y j贸venes contrarios a este perverso chantaje proclaman, 鈥淧atria y vida鈥 y 鈥淧atria y libertad鈥 la conquista de la alegr铆a y de la fraternidad, pero tambi茅n de la econom铆a. Aqu铆 por el contrario estos l铆deres de pandereta llamaron al contagio, a la muerte. 

Tanto para el fascista como para el comunista la causa pol铆tica convertida en fetiche est谩 colocada por encima de la vida misma, una causa sin fondo, tan oscura como lo su rechazo a la dignidad de quienes dicen estar representando. Es el activismo de las llamadas Patotas para la instauraci贸n del terror, la destrucci贸n del espacio p煤blico, de la ciudad como 谩gora, es la negaci贸n del di谩logo, del derecho a los lugares.  

Ahora marchar y huir. Detenerse y escuchar al Jefe Supremo. 驴No fue lo que intent贸 hacer Petro esta semana con su 鈥渋nterlocuci贸n鈥 a los ciudadanos gesticulando como el Dictador de Chaplin? 鈥淣o salga, no entre a las grandes superficies, no abra los almacenes, no salga a los parques, prohibidos los corrillos鈥, Verde que te quiero verde. Quien habla es el Gran Hermano presentando a sus nuevos centuriones.  

P.D La frase del a帽o la dijo un profesor universitario en un programa de 鈥淐omunes鈥: 鈥淯stedes han visto que en las ciudades del pa铆s la violencia ha transcurrido en paz鈥.