20 septiembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Pronósticos electorales

Por Guillermo Mejía Mejía   

Hace muchos años cuando en Colombia existían carreras de caballos, se popularizó un juego que se llamaba el “5 y 6” en el cual quien acertaba las cinco o las seis carreras se ganaba un mundo de plata. Un comentarista hípico, de nacionalidad argentina, Gonzalo Amor, hacía pronósticos por la radio, que las transmitía desde el hipódromo de Techo en Bogotá, y siempre decía que los ganadores eran los que él había sugerido, pero que se sepa nunca se ganó un premio gordo de esas apuestas.  

Así pasa con los pronósticos electorales. Todos los politólogos y aficionados a esta disciplina hacen los suyos y a la gente, en general, eso la entretiene y disfruta con ellos. Aquí van los míos sin ninguna pretensión distinta que la del mero entretenimiento y tratando de no molestar a nadie.   

En el Centro Democrático, la derecha, a pesar de que se diga lo contrario y que se van a realizar consultas o encuestas, el candidato será Oscar Iván Zuluaga por la sencilla razón de que es el más renombrado, el más estadista, buen congresista, conoce el Estado y ya se midió en unas elecciones con Santos a quien le ganó en primera vuelta. El “huesito” de Uribe, póngale la firma, será para Zuluaga a quien todo el partido apoyará fielmente, sin disidencias y con resignación de los otros aspirantes, así todavía no marque en las encuestas más del 3%. Hay que esperar que sea el candidato oficial del Centro Democrático  

Por el lado de lo que se conoce como izquierda, Petro, a pesar de que algunos comentaristas dicen que va en caída libre, las sigue punteando y, como en las carreras de ciclismo, el segundo está a muchos minutos de alcanzarlo, tanto en primera como en segunda vuelta. Es muy probable que la Corte Constitucional le otorgue la personería jurídica al movimiento Colombia Humana con el argumento de los 8 millones de votos obtenidos en las pasadas elecciones presidenciales. Es pues lógico que Petro pase a la segunda vuelta presidencial.  

Por los lados del centro la cosa es más complicada pues la pelea es entre los inmensos egos que se disputan la cabeza de la consulta que se debe llevar a cabo en las elecciones de marzo que va a echar chispas. Ya Fajardo, con Hidroituango encima, anunció que no quiere saber nada del Partido Liberal y Alejandro Gaviria no aceptó el aval de este partido e inscribió el comité que se encargará de la recolección de firmas. El precandidato Galán pretenderá sacarle jugo a la devolución de la personería jurídica del Nuevo Liberalismo por la Corte Constitucional, que se empeñó en una loca carrera para crear normas constitucionales que no son de su competencia, y se duda que, de pronto, no se someta a la consulta, sino que se vaya solo como si se tratara de una reencarnación de su papá, que concitaba las mayorías del país cuando fue asesinado. Los otros precandidatos del centro todavía no marcan ni en el margen de error de las encuestas. Lo curioso del caso es que nadie quiere los votos del Partido Liberal, agrupación que en las pasadas elecciones de Congreso obtuvo la no despreciable cifra de 1.886.895 votos. Recuérdese que la consulta se hará el día de las elecciones de esta corporación.  

Otro grupo de precandidatos son los excaldes y exgobernadores de los cuales sobresalen tres: Luis Pérez, exgobernador de Antioquia, Federico “Fico” Gutiérrez, excalde de Medellín y Rodolfo Hernández, excalde de Bucaramanga.  

Hasta donde sé, Luis Pérez se inscribirá por firmas pero creo que el tiempo no le va a dar para conseguir, por lo menos, 1.200.000 firmas para que le queden las 600.000 válidas que se requieren para participar en la contienda electoral. No veo a Luis en un mismo movimiento con Fajardo porque “la distancia entre los dos es cada día más grande”, ni tampoco con Petro porque sus ideas, “pensar en grande” no compaginan con las de este candidato. Este aspirante lo veo, al final, adhiriendo a Zuluaga por las excelentes relaciones que desde la gobernación ha tenido con el Centro Democrático agrupación a la que le dio amplia participación en su gobierno y las personales que mantiene con el expresidente Uribe. Desde luego que Zuluaga lo recibirá con los brazos abiertos porque Luis es un barón electoral en Antioquia y un personaje de muy buenos aportes en el campo de las ideas.  

Fico, por su lado, seguramente con buen apoyo económico, también anda con la ilusión de conseguir las 600.000 firmas necesarias para su candidatura, pero creo que fuera del Valle de Aburrá, son muy pocos los colombianos que lo conocen. Igual que Luis, lo veo adhiriendo a Zuluaga porque no cabe en el centro y mucho menos donde Petro.   

El ex alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, después de que las redes sociales publicaron su pública admiración por Hitler y su insulto, con gruesas palabras, a uno de los compradores de apartamentos que él vende, cuando le hizo un reclamo, quedó fuera del rin. Es un personaje peligroso.   

Los grupos cristianos con seguridad no participarán a favor de los candidatos del centro por el público ateísmo de Alejandro Gaviria, de quien dijo Juan Carlos Pastrana que no cree en Dios sino en Santos, ni mucho menos con Petro. Caerán donde Zuluaga.  

Los viejos conservadores de la época de Laureano, Ospina y Pastrana Misael ya adhirieron públicamente, por carta, a Oscar Iván Zuluaga y dejaron colgados de la brocha a los exministros de hacienda, también aspirantes, Juan Carlos Echeverry y Mauricio Cárdenas. El partido conservador caerá en el dulce regazo de Oscar Iván.  

La segunda vuelta presidencial, es mi pronóstico, será entre Oscar Iván Zuluaga y Gustavo Petro. Hasta hoy, según las encuestas, ganaría Petro.  

Petro tiene una muy buena votación en la juventud, en el pensamiento de izquierda, en algunos sectores académicos, en el sindicalismo y en el inconformismo con el actual gobierno, pero Colombia es un país godo y de derecha y se ve venir un huracán llamado Toconpet: todos contra Petro.