26 febrero, 2021

Promedio de indicadores económicos mejorará este 2021

Por Javier Hoyos Arboleda

Según la OIT, durante el 2020 a nivel mundial las horas trabajadas disminuyeron el 8,8%, lo que equivale a 255 millones de empleos, de los cuales 114 millones corresponderían a pérdida total de empleos y el resto a menos horas laboradas de los que continuaron trabajando.  

Así mismo señaló que disminuyó la participación laboral por el retiro de cerca de 81 millones de personas del mercado de trabajo. Destacó que se afectaron en mayor proporción el empleo de los jóvenes y de las mujeres.  

Esperan una recuperación para el 2021 particularmente en el segundo semestre. 

La tasa de desempleo en Colombia para el total del país entre diciembre del 2019/2010 subió de 9,5% al 13,4% y, para las 13 principales ciudades, del 10,5% al 15,6%, como consecuencia de una mayor caída en el empleo frente a la registrada en la oferta laboral.  

El mayor impacto se ha dado también en los jóvenes y en las mujeres al estar vinculados a sectores que han recibido un mayor impacto durante la crisis como el comercio, turismo, restaurantes, hoteles y actividades culturales.   

Al inicio de la declaratoria de la pandemia, los indicadores del mercado laboral registraron disminuciones fuertes en la ocupación, en la oferta laboral, y aumentos importantes en la tasa de desempleo y en la población económicamente inactiva.  

En la medida en que flexibilizaron las restricciones a la movilidad estos indicadores mostraron una recuperación significativa desde abril hasta finales del 2020. (Ver gráficos 1, 2, 3 y 4). Sin embargo, esta recuperación se verá afectada en los primeros meses del año por el aumento del número de contagios, o la denominada segunda ola, pues ha llevado nuevamente a más cuarentenas o a restricciones a la movilidad y a la economía.  

A pesar de ello estimamos que el promedio de los indicadores laborales del 2021 será mejor a los del 2020. 

El plan de vacunación generará confianza, pero no depende solamente de la gestión del gobierno y de la logística que demanda la vacuna, sino de la oportunidad del suministro de las mismas por parte de las farmacéuticas, de su distribución equitativa entre países, del anuncio a las restricciones a las exportaciones de las vacunas y, de la solidaridad de otros países para no acaparar el número de dosis, que en muchos casos supera ampliamente el tamaño de su población. (Vea el informe).