27 noviembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

¿Podrá la agenda social de Biden recuperar la confianza de la gente?

Rafael Bravo

https://rafaelibravo.blogspot.com/ 

Por Rafael Bravo

‘’Passage of two big spending bills this fall could help turn things around for Biden and Democrats in Congress’’. 

‘’La aprobación de los dos grandes proyectos de gasto este otoño podrían darles la vuelta a las cosas para Biden y los demócratas en el congreso’’ 

La sombra de una semana de horror persigue al presidente Biden y por el momento la debacle de Kabul golpea su popularidad. La oposición republicana enfila todas sus baterías con la mira en los comicios de congreso, gobernaciones y alcaldías que se llevarán a cabo en 14 meses. Históricamente el partido de gobierno pierde escaños y si se da un cambio en la composición legislativa no será fácil para el mandatario avanzar en su programa de gobierno. Muy poco habría cambiado con Trump pues la decisión de salir se dio por su propia iniciativa. Los Estados Unidos fue humillado repetidamente gracias a su falta de liderazgo internacional, su ignorancia y egocentrismo y a un América Primero que no fue otra cosa que un aislamiento vergonzoso. 

Lo que sigue a nivel doméstico son 2 paquetes legislativos, uno de los cuales por un monto de un billón 200 mil millones de dólares ya está prácticamente asegurado y que busca modernizar la infraestructura con apoyo mayoritario de ambos partidos, algo extraño en Washington por estos días. Se pretende reconstruir la red de vías, puentes, aeropuertos y expandir la red de internet a sectores rurales y de difícil acceso. Esta infusión de recursos federales va a impactar la economía significativamente, una tarea que fue postergada por casi una década. 

El segundo paquete tamaño gigante representa un ambicioso intento por transformar la economía norteamericana en muchos aspectos de la vida diaria como la educación, salud y el cambio climático. Biden y los demócratas apuntan a una versión ‘’rooseveliana’’ en alusión al presidente Franklin Delano Roosevelt y su revolución social. Un monstruo de 3.5 billones de dólares encima del billón en proceso de aprobación final intentando reducir la pobreza, expandiendo la educación preescolar, subsidiando a los universitarios y ampliando los beneficios para los más necesitados y los ancianos. 

Aunque muchos de las propuestas pueden cambiar a medida que el congreso controlado por los demócratas avance en la discusión de ese mamotreto y que se logre convencer a los moderados del partido, resulta esencial abordar las áreas que dejarán huella en la forma como el estado entra a hacer parte de la vida de los norteamericanos con subvenciones y regulaciones. Biden contrario a lo que se piensa podría terminar siendo un mandatario progresista, de avanzada, gobernando bajo una agenda que mira hacia abajo contrario a lo que ocurrió en el gobierno anterior. 

El proyecto se concentra en la educación y las familias de modo que cada niño pueda ingresar gratuitamente a kínder a través de auxilios a los estados. Igualmente, el gobierno intenta hacer que el acceso a la educación superior sea universal cubriendo las matrículas y los gastos básicos. Los expertos señalan que si ello se convierte en una realidad habrá una reducción de la desigualdad y un significativo ascenso social. 

La salud es una prioridad de modo que el Medicare que cubre a los mayores de 65 se extienda a la odontología, visión y audición. Es una realidad que a tantos en la tercera edad les cuesta masticar, ver y oír. El llamado Medicaid, un popular programa que cobija a los niños y a los de bajos ingresos igualmente tendría su ampliación importante. 

El cambio climático es uno de los ítems que con mayor fuerza ocupa la atención del proyecto de ley. La provisión más relevante impulsaría el sector eléctrico de modo que se reduzca la contaminación en un lapso de 3 décadas, que de acuerdo con los científicos es el período de mayor impacto de las emisiones de carbono. Las energías renovables y limpias que son prioridad del sector liberal seguramente encontrarán eco y soporte, teniendo en cuenta su incidencia reciente en distintas zonas del planeta. 

La batalla que se avecina es saber de dónde saldrá el dinero para cubrir el hueco que dejan los casi 5 billones de dólares y si el ala moderada del partido demócrata le va a caminar a semejante leviatán, aparte de que ningún republicano votará afirmativamente. La doble moral que no sonroja a ese partido, cuando decidieron unánimemente aprobar una rebaja de impuestos que aumentó el déficit fiscal en 3 billones. Esta danza multibillonaria bipartidista aún no se refleja en el precio del dólar, pero no estamos lejos de ver sus efectos tanto en la inflación, así como en la depreciación de la moneda verde. 

En fin, que, si el presidente Biden logra superar el efecto Afganistán, si la variante Delta no sigue avanzando y su ambiciosa legislación se convierte en ley, es posible aminorar la avanzada republicana en el congreso en las elecciones de mitaca. Una misión igual de compleja a terminar de sacar a los soldados y miles de afganos que buscan afanosamente abandonar el país.