¿Para el mamón no hay ley en el Centro Democrático? @CeDemocratico @AlvaroUribeVel

Cuando en el Centro Democrático (logo) empezó el proceso para escoger el candidato a la Gobernación de Antioquia y a la Alcaldía de Medellín, se encontró muy pertinente aceptar la propuesta que los aspirantes a esas dignidades, después no podían aspirar a la Asamblea Departamental ni al Concejo de Medellín, porque eso sonaba a trampa y ponía en condiciones de desigualdad a los otros aspirantes.

“Para el mamón no hay ley”, es un sabio dicho popular, que al recordarlo, puso nervioso a más de un aspirante a estas corporaciones, y sobre todo a los actuales diputados y concejales de Medellín que aspiran a repetir. Fue así como los interesados en tal prohibición, recordaron con cierto nerviosismo otro dicho popular y lo pronunciaron con entonado acento, además poniendo cara de filósofos y de originalidad: “Las palabras se las lleva el viento”, por eso hicieron incluir tal prohibición en un acta de la Dirección Departamental en el mes de abril.

Razón tenían y mucha, a quienes les retumbaban en sus oídos estos dos dichos populares. Pero resulta que el primero en meter la pata fue el candidato a la gobernación de Antioquia, Andrés Guerra, quién desconociendo lo acordado, en un medio radial dijo que Wilson Gómez a quién le ganó el pulso, debería estar en la Asamblea departamental. Pregunta: ¿Y por qué más bien no lo nombra como jefe de debate de su campaña a la gobernación? 

Los actuales diputados que aspiran a reelección, estaban felices, contando con que ya eran tres menos: Ana Ligia Mora, nombrada directora de Corantioquia, Wilson Gómez y Ana Cristina Moreno.

Pero como dijeron algunos, qué esperanzas si el mismo candidato Andrés Guerra crea el desorden, entonces la cara de felicidad está pasando a cara de preocupación y rabiecita. 

Y si por la Asamblea Departamental llueve, por el Concejo de Medellín no escampa

En el Concejo de Medellín sí que está más complicado el asunto. En lugar de un caso como en la Asamblea, allí son tres los tentados a incumplir el pacto y de ñapa, mientras que para la duma hay 29 aspirantes, para la corporación edilicia de Medellín hay más de 80. Veamos.

En el caso de Ana Cristina Moreno, está el dolor de cabeza mayor para los aspirantes al Concejo de Medellín, pues ella misma, siendo diputada, decía que se consideraba la concejal de Medellín número 22.

El Reverbero de Juan Paz se enteró que el Concejo de Medellín sigue siendo un añorado premio de consolación frente a la pérdida de la candidatura a la alcaldía de Medellín. El nerviosismo aumenta ante los rumores que quiere nada más y nada menos que encabezar la lista, pero otros dicen que ella ya se midió en la consulta interna del Centro Democrático en Medellín con Registraduría abordo hace 4 años y quedó en el puesto número 13 con tan solo 213 votos.

Otros dicen que Ana Cristina no tiene tanto respaldo, pues sus orígenes son del ramismo y allí hay mucha molestia porque le estuvo pisando los talones nada más y nada menos que al hijo de su jefe máximo, el doctor Luis Alfredo Ramos, quién le abrió las puertas por lo alto nombrándola muy joven como Directora de Planeación Departamental.

Dicen los que saben, que además hay más cuentas por cobrar, pues le propusieron retirar su precandidatura a favor de Alfredo Ramos Maya y la respuesta fue un tajante no.

Dicen además que de otra parte, le dieron apoyo para que fuera la cabeza de lista a la Asamblea en las pasadas elecciones y llegara en coche… Recuerden que sacó más de 40 mil votos.

Comentan que en las pasadas elecciones parlamentarias no se le vio muy activa y que sus candidatos se quemaron.

En cuanto a Jaime Mejía Albarán, dicen por ahí que por fin reasumió la presidencia del Concejo de Medellín, después de perder la disputa por la candidatura a la Alcaldía de Medellín. Pero ya lo empezaron a ver con cierto caminado de candidato al Concejo de Medellín, a pesar de lo pactado. Empiezan los reparos, diciendo que esto no sería equitativo, pues además de la vitrina como presidente del Concejo, tuvo mucha visibilidad como precandidato a la alcaldía de Medellín.

¿Qué tal entonces, que Nicolás Duque diga que él también se sacrifica y que aspirará al Concejo?

No se les olvide que Nataly Vélez, ante la prohibición de que los aspirantes a la Gobernación y la alcaldía de Medellín por el Centro Democrático, no podían aspirar a los cuerpos colegiados, renunció a su aspiración, porque tal y como lo pensaban muchos, se trataba más de un cañazo para hacerse notar y después beneficiarse de dicha exposición aspirando al Concejo de Medellín. Pero le reconocen que se acogió la regla de juego. Y tampoco sería justo con ella.

Para acabar de ajustar, el jefe máximo del partido, el expresidente Álvaro Uribe, mandó el mensajito que le   guardaran un cupo. 

El Reverbero de Juan Paz se enteró que es tal el nerviosismo de muchos, que están conformando una especie de mitin, al estilo universitario, para gritar a una sola voz: “Para el mamón si debe haber ley”, que se cumpla lo pactado.