No reconocer a Maduro, ¿paso trascendental?

 

Enfrentado. Canciller Trujillo defiende la decisión del Grupo de Lima, mientras que senador Benedetti dice que “no hay nada nuevo”

Luego de la reunión de los 14 cancilleres y delegados de los países miembro del Grupo de Lima el pasado viernes en Perú, que acordaron no reconocer el nuevo periodo de gobierno de Nicolás Maduro, que se iniciará este jueves, generó controversia entre quienes consideran que fue la mejor decisión y entre quienes piensan que no fue así.

El canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, aseguró que el Grupo de Lima “no reconoce la legitimidad del nuevo periodo presidencial del régimen de Nicolás Maduro” y lo instó a no asumir el nuevo mandato.

Trujillo manifestó además que, el Grupo ratifica su pleno respaldo y reconocimiento a la Asamblea Nacional elegida legítimamente el 6 de diciembre de 2015, por lo que hizo un llamado para que Maduro “respete las atribuciones de la Asamblea Nacional y transfiera en forma provisional el Poder Ejecutivo a la Asamblea Nacional hasta que se realicen nuevas elecciones presidenciales libres, transparentes, vigiladas internacionalmente y democráticas”.

Para el ministro Trujillo, esta decisión “es un gran paso colectivo del Grupo de Lima, tal y como lo había anunciado el propio Presidente de la República, con el fin de crear condiciones que permitan que el hermano pueblo de Venezuela pueda vivir nuevamente en democracia y libertad”.

Por último, afirmó que el Grupo de Lima continuará impulsando iniciativas en foros como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para coadyuvar al restablecimiento del orden democrático y el respeto de los derechos humanos en Venezuela.

Sin embargo, el senador Armando Benedetti, del Partido Social de Unidad Nacional (La U), sostuvo que en “la declaración del Grupo de Lima no hay nada nuevo. Está la paradoja de que el grupo va a considerar romper relaciones con Venezuela, mientras Colombia lo quiere hacer el 10 de enero, lo cual sería un grave error”.

El legislador había manifestado en días pasados que, si bien es cierto que la crisis del vecino país es “muy grave y que afecta a la región, no es bueno romper relaciones diplomáticas”.

En ese entonces, hizo un llamado al Gobierno para que no rompiera las relaciones con el vecino país, porque “sería gravísimo para los países y para quienes habitan en las zonas de frontera”.

Y agregó que se debe mantener el diálogo a través de canales diplomáticos aunque no se comparta la manera en la que Maduro maneja el país.