3 octubre, 2022

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Mano de Judas

Carlos Alberto Ospina

Por Carlos Alberto Ospina M.聽

La otrora 鈥楾acita de Plata鈥, Medell铆n, hoy d铆a est谩 convertida en el recipiente donde se depositan las inmundicias de algunas personas, comenzando por el desde帽able alcalde Daniel Quintero y su s茅quito de ineficaces secretarios; pasando por cierta poblaci贸n de migrantes venezolanos dedicados al robo callejero y la venta de estupefacientes, hasta llegar a la firma de contratos sin los requisitos legales ni la comprobada idoneidad profesional de varias empresas contratistas. 

Quintero no pasa de ser un necio presumido, mit贸mano, artificioso, tramposo, exhibicionista e incoherente que hace uso del erario con el objetivo de exaltar su alica铆do ego y fatuo proceder. En m谩s de dos a帽os, lo 煤nico que tiene para mostrar son las m煤ltiples denuncias en su contra sobre presuntas irregularidades en el manejo de los dineros oficiales, la inalterable fanfarroner铆a medi谩tica y el modo propio de mentir sin ruborizarse. Poco de autoridad municipal, s铆, mucho de pasar revista al manual de c贸mo injuriar y calumniar a quienes, con hechos, demuestran su enfermedad ps铆quica y vacilaci贸n. Mientras tanto, la ciudad se halla en peligro inminente de sucumbir y de recibir el 贸leo de la extremaunci贸n gracias a la p茅sima administraci贸n de Daniel Quintero. 

En lugar de pavonearse o levitar en el escenario de las relaciones gubernamentales deber铆a recorrer la urbe a fin de resolver los inconvenientes a causa de la inseguridad alimentaria de los ni帽os y el embarazo adolescente; el fleteo que anda en su apogeo y la violencia desbordada en los colegios; la invasi贸n y destrucci贸n del espacio p煤blico; la proliferaci贸n de plagas y de cambuches; los miles de habitantes en condici贸n de calle y el reguero de escombros; las basuras depositadas en cada esquina y los ladrones a sus anchas; el desbocado consumo de alucin贸genos y las plazas de vicio en pleno auge; los separadores viales llenos de maleza y el olor a letrina que apaga el ambiente de la entonces Medell铆n primaveral; en suma, Daniel Quintero es m谩s letal que una pandemia. Lo malo es que no hay ant铆doto diferente a la revocatoria, el paso al costado que no dar谩 o la forzosa terminaci贸n de su infausta alcald铆a. Durante este tiempo seguir谩 inoculando pestilencia, ruina y desidia. 

El incumplimiento de las normas y la ineptitud para manejar los destinos de la capital antioque帽a se constituyen en defectos de forma y de fondo en relaci贸n con este individuo que solo aporta graves alteraciones al desarrollo integral, la 鈥榗ultura metro麓, el sentido de pertenencia, la tenacidad y la identidad medellinense. El mandatario local, 隆qu茅 pena con el nombre masculino!, ha puesto en marcha la artiller铆a del dolo y el desorden a la hora de implementar pol铆ticas p煤blicas acordes con las necesidades apremiantes del distrito. 

A vista de p谩jaro cualquiera observa el avance de la explotaci贸n sexual infantil, la prostituci贸n, el abandono del centro urbano, el control del territorio a manos de organizaciones criminales, el acelerado deterioro de la malla vial, la ausencia de agentes de tr谩nsito, la extorsi贸n a los tenderos de barrio, el hundimiento de las calles, la gente durmiendo sobre las aceras, los destartalados veh铆culos recogedores de basura,  las rentas ilegales y los mendigos rondando los barrios que uni贸 Parques del R铆o; entre otras desdichas que pasan por las narices de quien no posee olfato para priorizar y resolver de manera apremiante esas problem谩ticas.  

驴D贸nde est谩 el dinero recaudado por concepto de impuestos y de vigencias futuras? De cierto, no se encuentra en inversi贸n social ni en progreso y tampoco, salvaguardando el patrimonio paisa. A tiro hecho, m铆nimo reposa encima de la mano de Judas que apaga la imagen esplendorosa de Medell铆n. Por eso, Daniel Quintero Calle, merece una condena ejemplar, el repudio generalizado debido a que nos trae por la calle de la amargura.