Por Ramiro Orozco García
Hoy hay unanimidad acerca de la “operación resolución absoluta” qué significó la captura de Nicolás Maduro.
Desde las 4 am del 3 de enero, es decir 20 minutos después de los bombardeos ya estaban anunciando, no solo los ataques, sino la captura del exdictador y su esposa Cilia. Luego vinieron las informaciones según las cuales 20 helicópteros con aproximadamente 200 efectivos militares en una operación “quirúrgica” entraron a una fortaleza militar y sin darles tiempo para que huyeran o siquiera se escondieran en el búnker en 10 minutos redujeron su guardia personal y lograron la captura.
Después los llevaron a un barco y fin de la historia. Luego pasaron a destapar la champaña y a aplaudir a los héroes que van desde el presidente Trump, el secretario Rubio, el general Kein jefe del Estado Mayor Conjunto y los soldados que arriesgaron su vida en esta peligrosa misión.
A esta fantástica historia le veo fisuras que indican que tal vez y solo tal vez que le faltan algunos datos.
Me explico. El fuerte Tiuna donde fue capturado Maduro queda en las afueras de Caracas, es decir a unos 40 kilómetros de la playa y si a eso le sumamos otros 30 kilómetros donde la armada tiene permanente vigilancia nos da algo así como 70 u 80 kilómetros en línea recta de territorio venezolano que tuvieron que recorrer de los helicópteros apaches antes de aterrizar en el fuerte Tiuna.
Entre el aterrizaje y el desembarco se pudieron gastar 4 o 5 minutos produciendo un ruido ensordecedor y ejecutando la operación otros 10 minutos. En resumen, desde que entraron los helicópteros en espacio venezolano hasta la captura de los esposos Maduro pasaron mínimo 40 o 50 minutos y ahí viene lo que me parece extraño, más si se tiene en cuenta que las fuerzas armadas venezolanas estaban en máxima alerta. Nadie lo dice, pero cómo se explica que la armada no haya avisado nada ni disparado un tiro, que la policía ni el ejército se hayan pronunciado, nadie vio los radares, no sonaron las alarmas ni se usaron las baterías antimisiles, los aviones de combate F-16 no despegaron. Nada de nada, todo el mundo quieto… Extraño, ¿cierto?
Se habla de 80 muertos y no han mostrado un solo cadáver. Se habla de traición, pero están mostrando la cúpula unida. Trump dice que Desy Rodríguez no puede ser, pero Marco Rubio dice que se va a entender con ella.
En 30 minutos Maduro hubiera podido huir por alguno de los túneles y esconderse en la parte boscosa, pero tenía la más fácil que era en 2 o 3 minutos haberse metido al búnker, lo que hubiera significado a los atacantes varios días para poder entrar y con esto le daría tiempo más que suficiente para que el ejército venezolano actuara. Pero nada de nada, todos como espectadores.
Contaban que Maduro tenía unos 150 hombres entre mercenarios y militares cuidándolo. Se decía que Maduro y su esposa nunca coincidían en un mismo sitio precisamente por razones de seguridad.
No hablan de intercambio de disparos, no hay una aeronave averiada, no hay heridos del grupo de rescate y las declaraciones de los dos soldados venezolanos heridos dicen que no fueron por las balas sino por las esquirlas producto de los bombardeos.
Con estos hechos cabe la pregunta, ¿Maduro fue capturado o él negoció?


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