Desde el lunes por la mañana se desconoce el paradero del ex dirigente de las FARC, que la noche del domingo había despedido a sus escoltas
La desaparición del ex dirigente de las FARC Jesús Santrich mina la credibilidad de la Corte Suprema y de la JEP (Justicia Especial para la Paz) y supone un duro golpe al proceso de reinserción de las FARC a la sociedad. Ambas entidades judiciales permitieron que Jesús Santrichpermaneciera en libertad y asumiera su escaño mientras la primera investigaba su participación en un presunto negocio de cocaína.
Si el congresista de FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común) no se presenta el 9 de julio a la audiencia del alto tribunal, que fijó para esa fecha su comparecencia, el ex guerrillero estará dando la razón a quienes criticaron la decisión de no encarcelarle pese a las pruebas que existen en su contra y el evidente riesgo de que se fugara. (Lea el análisis).
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