1 febrero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

La cleptocracia que vivió Medellín

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Por Iván de J. Guzmán López

Según la visión general creada por la IA, “la cleptocracia es un sistema de gobierno donde los líderes usan su poder para robar y enriquecerse ilícitamente a expensas de los bienes públicos y el bienestar de la población, institucionalizando la corrupción y el desvío de recursos del Estado. Se caracteriza por la corrupción sistémica, donde el robo es la norma y afecta a todos los niveles del poder (justicia, ley, política, economía), debilitando la democracia y los derechos humanos”.

A decir de los reportes judiciales que a esta hora del alba se presentan del gobierno de Daniel Quintero, alcalde de Medellín entre 2020 y 2023, tras ganar las elecciones locales de 2019 como candidato independiente, se puede barruntar que la ciudad vivió una refinada y bien calculada cleptocracia:

Para empezar, citemos algunos medios locales y nacionales, cuando informan:

“El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, tiene un récord difícil de igualar: menos de dos años después de terminar su mandato, la Fiscalía los ha señalado a él y a 36 de los funcionarios y contratistas de su administración por delitos relacionados con corrupción”.

Sobre estos señalamientos, en artículo reciente, dice el diario El Colombiano:

“Hay de todo: secretarios y secretarias de despacho, subsecretarios, directores de programas, supervisores y contratistas. Hay casos complejos, como el del lote de Aguas Vivas, con el que presuntamente Quintero y los suyos quisieron hacer millonarios a unos privados; otros más escandalosos, como el del programa de atención a la primera infancia Buen Comienzo, en el que también presuntamente quisieron favorecer a unos contratistas amigos; otros de una ingenuidad difícil de creer, pues firmaron contratos interadministrativos ya en vigencia de la ley de garantías.

Aunque son 37 los imputados, las imputaciones han sido 43, pues algunos repiten”.

Telemedellín, canal desde el cual se orquestó buena parte de los “negocios sucios” de la cleptocracia quinterista (sumado de manera infame a otras dependencias como el Inder, Epm, Área Metropolitana, y un largo etcétera), hoy denuncia:

“Otros dos exfuncionarios de la administración de Daniel Quintero,  fueron imputados por la Fiscalía, al ser señalados de incurrir presuntamente en el delito de falsedad ideológica en documento público, en un contrato para obras físicas en el corredor del Metroplús. Juan Carlos Torres Ojeda, exsecretario de Movilidad de Medellín y Estefanía Cuervo Sánchez exsubsecretaria legal, ambos exfuncionarios de la administración de Daniel Quintero, fueron imputados por la Fiscalía. A Juan Carlos Torres, quien había sido nombrado un día antes de la firma del contrato, el ente acusador, le imputó el delito de falsedad ideológica en documento público, mientras que a Estefanía Cuervo Sánchez el delito de celebración de contratos sin cumplimientos de requisitos legales. Según el fiscal del caso, los exfuncionarios suscribieron un contrato en junio de 2023, por un valor de 16 mil millones de pesos para obras mantenimiento de la malla vial horas antes de entrar en vigencia la ley de garantías De acuerdo con la Fiscalía, el contrato presuntamente no cumplió con los requisitos legales, pues no contaba con los estudios previos obligatorios, no fue publicado en el sistema electrónico de contratación pública (Secop II) y omitió informes de supervisión esenciales. Ninguno de los imputados aceptó los cargos imputados por la Fiscalía. Con estos dos nuevos imputados, ya son 43 los exfuncionarios de la administración de Daniel Quintero que han sido imputados por irregularidades”

El periódico El Tiempo, en su edición del 24 de enero de 2026, informa:

“Computadores formateados, contratos sin soportes y obras inconclusas: el entramado de presunta corrupción dentro del Área Metropolitana. La entidad halló 15 contratos con irregularidades por unos $200.000 millones, los cuales fueron puestos en conocimiento de las autoridades”.

“Las irregularidades que ha encontrado la Fiscalía General dan cuenta de muchas situaciones irregulares y por eso entonces imputan estos delitos -expresó Paula Palacio, actual directora del Área Metropolitana-. La funcionaria indicó que desde el empalme con la anterior administración (a cargo de Juan David Palacio), se evidenciaron irregularidades en otros 14 contratos más que, sumados al ya mencionado, sumarían unos 200.000 millones de pesos”.

Jorge Enrique Robledo, a mi juicio tiene una sólida formación académica y ha sido un contradictor celoso y argumentativo de los males de Colombia. Algunos despistados lo han incluido en ese listado oscuro que muchos denominan la “izquierda” colombiana, y por muchos años lo han encasillado injustamente como uno de los jefes de la izquierda enferma, virulenta y rabiosa contra la clase social, empresarial, económica y política de Colombia. La misma izquierda en la cual se sienten tan a gusto Gustavo Petro y Daniel Quintero. Lo cierto es que Robledo no le comió cuento al engañabobos de  “el cambio” en primera, ahora en segunda, con Cepeda como caballo de Troya, y opina, según audio difundido en redes sociales el día 23 de enero de este 2026, año de las mil alzas, de manera tajante:

“¿Cleptocracia?, ¿qué quiere decir cleptocracia? El gobierno de los ladrones. Colombia más que una democracia es una Cleptocracia. Cleptocracia es el gobierno de los ladrones. Yo no voy a decir que todo el mundo es ladrón en Colombia, no lo voy a decir, pero los niveles de corrupción en Colombia son miedosos; o sea, aquí entonces el que logra llenarse dinero se vuelve un triunfador así sea con plata mal habida y los que no centramos la vida en enriquecernos, siempre aparecemos como unos bobos como unos idiotas que no entendemos nada y en eso está metido Petro y el petrismo, hay que decirlo con toda franqueza. Por eso me siento muy orgulloso de haber votado en blanco las dos veces últimas en las que Gustavo Petro fue candidato a la presidencia”.

Robledo es contundente. Este es el panorama generalizado de pensamiento, incluso entre muchos “intelectuales” adormecidos y dominados por los cantos de mesías que prometían pan, leche, ríos de miel; el fin de la violencia y la corrupción. Estos señores, entre los cuales cuento varios amigos, ahora tratan de enmendar su craso error con artículos de prensa y declaraciones públicas de desencanto y denuncias crudas y sentidas. ¡Nos usaron!, expresan algunos escritores, periodistas, actores y deportistas.

Sin duda, señor Robledo, lo que ocurrió en Medellín, en el gobierno de Daniel Quintero, y lo que hoy ocurre en el gobierno de Gustavo Petro, es eso que usted dice: ¡una cleptocracia!