Iván Duque denunció que el jefe disidente de las FARC abatido en Colombia recibía apoyo de “la dictadura de Venezuela”

 

La muerte de Edgar Mesías Salgado, alias “Rodrigo Cadete”, ha sido el golpe más duro contra los grupos armados ilegales durante el actual gobierno. Bogotá sostiene que el máximo líder de las disidencias del grupo guerrillero se refugia en el país vecino con varios de sus lugartenientes, al igual que algunos comandantes del grupo terrorista ELN

Iván Duque denunció que el jefe disidente de las FARC abatido en Colombia recibía apoyo de “la dictadura de Venezuela”

La muerte de Edgar Mesías Salgado, alias “Rodrigo Cadete” (foto), ha sido el golpe más duro contra los grupos armados ilegales durante el actual gobierno. Bogotá sostiene que el máximo líder de las disidencias del grupo guerrillero se refugia en el país vecino con varios de sus lugartenientes, al igual que algunos comandantes del grupo terrorista ELN

El comandante de las disidencias de las FARC que murió con otros 13 combatientes en un bombardeo de las Fuerzas Militares en una zona selvática del sur de Colombia, recibía apoyo de un sector de la “dictadura” venezolana, dijo el lunes el presidente Iván Duque.

La muerte de Edgar Mesías Salgado, alias “Rodrigo Cadete”, jefe de un grupo de disidentes de la desmovilizada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ocurrió  el sábado en zona rural del municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento del Caquetá, y ha sido el golpe más duro contra los grupos armados ilegales durante el actual gobierno.

“Este resultado es vital para la seguridad nacional, porque alias Rodrigo Cadete, desde hace más de un año, venía creando estructuras que se estaban nutriendo, además, del auspicio de algunos sectores cercanos a la dictadura de Venezuela“, dijo Duque en una declaración a periodistas.

Fuentes de seguridad sostienen que Miguel Botache Santillana, alias “Gentil Duarte”, el máximo líder de las disidencias de las FARC, se refugia en Venezuela con varios de sus lugartenientes, al igual que algunos comandantes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Más de 13.000 integrantes de las FARC, incluidos alrededor de 7.000 combatientes, depusieron las armas y se reintegraron a la vida civil en un partido político, como parte de un acuerdo de paz firmado en 2016 con el expresidente Juan Manuel Santos.

Pero algunos dirigentes y combatientes del desmovilizado grupo rebelde no aceptaron los términos del acuerdo y decidieron continuar en la lucha armada o en actividades vinculadas con el narcotráfico y la minería ilegal.

Actualmente, existen unos 30 grupos disidentes de las FARC que suman unos 1.800 combatientes y que según fuentes de seguridad pretenden unificarse, lo que podría representar una amenaza para la seguridad de Colombia.