Indignación en París por un bar sobre Pablo Escobar

 

El Nuevo Siglo

Meseras ataviadas con chalecos antibalas, el rostro de Pablo Escobar pintado en los muros y la banda sonora de la serie ‘Narcos’ como música de fondo. Bienvenidos a Medellín, una exclusiva discoteca en el corazón de París, que ha causado la indignación de colombianos.

Aquí “se bebe, se come, se baila y se mata”, rezaba la invitación a la fiesta de inauguración de este club nocturno que abrió en noviembre en uno de los barrios más prestigiosos de la capital francesa y que se ha convertido en uno de los lugares de encuentro preferidos de la juventud pudiente parisina.

En su fachada no hay ningún letrero identificativo. Siguiendo la tendencia de los bares escondidos, el Medellín está oculto detrás de una taquería, “Chez Pablo”, en la que se puede degustar un Pacho Herrera, un taco vegetariano bautizado en honor al tercer cabecilla al mando del Cartel de Cali, o un “Hijo de puto”, un taco de caviar por 90 euros (unos 105 dólares). (Lea el informe).