15 febrero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Humor y política

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Gerardo Duque

Por Gerardo Emilio Duque G. 

En el concejo municipal de Guarne, Antioquia, se estaba discutiendo un proyecto de acuerdo objetado por casi todos los concejales porque contenía un mico grandioso y un concejal dijo: eso no es un mico, ese es un orangután.

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Estaban peleando dos parroquianos a puños en el parque de un corregimiento del pueblo y el dueño de la funeraria que arreglaba los cadáveres y les hacia el entierro a los pueblerinos apenas los vio agarrados a puños, les dijo: no, así no, vayan ármesen.

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En la historia del paramilitarismo en el Occidente Antioqueño cuentan que en una oportunidad los paramilitares iban a matar a un funcionario en la inspección de policía del corregimiento de Llanadas.

El servidor se enteró de que lo iban a matar y se voló por unos atajos y salió a la carretera. Los paramilitares fueron a la inspección, no lo encontraron y se regresaron para Sopetrán. En el camino alguien les puso la mano y se trataba nada más ni nada menos que del funcionario que ellos iban a matar. No lo conocieron ni lo conocían, lo llevaron hasta el pueblo como cualquier ciudadano del común.

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Cierto día en el pasaje Junín Maracaibo, centro de Medellín, venia un español reconocido en el sector, residente en Colombia. De un momento a otro se acercó un ciudadano y le pegó una cascada al pobre español, lo que obligó a la gente a intervenir para quitárselo de encima. Cuando ya paró la agresión dijo una persona que estaba ahí en el lugar: ¿usted por qué le pega a ese señor? Y el otro le contestó: porque es español…  ellos nos saquearon toda la cultura, el oro, mataron nuestros indígenas. Y el señor le contestó: sí, pero eso fue hace 500 años. Y el hombre le dijo: sí, pero yo supe ayer. (Opinión).

Vistazo a los hechos: Petro da dolor de patria

Por Gabriel Zapata Correa (Foto)

En situaciones calamitosas y en emergencias extremas como la que estamos viviendo en el país, a causa del invierno, es que un pueblo conoce la calidad de sus mandatarios. Y ante esta emergencia invernal, una de las más complejas de los últimos años, ha sido tan pobre y lamentable la intervención del presidente Petro, que sentimos dolor de patria.

Dolor de patria por las más de 250 mil personas que lo han perdido todo; dolor de patria por los miles de campesinos que han quedado en la pobreza absoluta; dolor de patria por los empresarios y finqueros que perdieron sus ganados, y sus sembrados; dolor de patria por los alcaldes de todas estas zonas afectadas, quienes solo han recibido desprecio de Petro en lugar de apoyo y solidaridad.

Petro ha dejado en el abandono a estas poblaciones, con el argumento de que el gobierno no tiene recursos. ¿No tiene recursos? ¿Dónde está la Plata? ¡Se la robaron y la derrocharon!

Como se dice popularmente, el dato mata discurso. La Contraloría General de la República acaba revelar cómo este gobierno de Petro, en un arbitrario abuso de poder, y previo a la restricción que impone la Ley de Garantías, elevó el número de contratos a 164.813 por $14,87 billones. Tan solo el 30 de enero, fecha en la cual entraba en vigor la Ley de Garantías, se firmaron contratos por $5,7 billones.

Y al presidente Petro no le da vergüenza. Mira para otro lado, mientras se dedica a hacer política y la gente con el agua al cuello.

Dolor de Patria el saber que en el 2025 se firmaron contratos por 25 mil millones de pesos para satisfacer la vanidad de la esposa de Petro, Verónica Alcocer, en temas de maquillaje y fotografía. Este es el mal llamado progresismo con el cual Petro ha pretendido gobernar al país, mientras derrocha en politiquería sin control alguno. Frente a este escándalo que descubre la Contraloría, el presidente guarda silencio sospechoso. Pero nos quiere imponer una emergencia económica.

Con razón no fue capaz de darle la cara a diez alcaldes de Córdoba que querían hablarle directamente para exponerle las angustias de sus municipios afectados por las lluvias e inundaciones. En vano esperaron varias horas para hablar con el presidente, pero no pudieron ni entrar al lugar donde se llevó a cabo el Consejo de Ministros.

Algunos de ellos eran los alcaldes de Canalete (Yeis Lenis Simanca), Cotorra (María Eugenia Díaz), Tierralta (Jesús David Contreras), Lorica (Carlos Mario Manzur), Moñitos (José Félix Martínez), Puerto Libertador (Alberto Rubio), Puerto Escondido (Ivis Judith Marzola), y Ciénaga de Oro (Alejandro Mejía), el municipio donde justamente nació el presidente. Pese a la larga e incómoda espera, ninguno pudo entrar al Consejo de Ministros, según el registro del diario El Colombiano. Se marcharon indignados al no poder ser escuchados por el mandatario.

Pero la realidad está ahí. Petro con sus discursos flojos y desatinados, hablando del sol y de las estrellas y de lo bueno que es en la cama, no logra distraer la atención del pueblo sumido en su propia tragedia.

De acuerdo con el reporte más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al sábado, 94.431 familias —equivalentes a 254.531 personas— han resultado afectadas por las lluvias persistentes que se han registrado en 17 departamentos del país.

El informe señala que se han reportado 149 emergencias en más de un centenar de municipios. El balance preliminar da cuenta de al menos 17 personas fallecidas, 11.216 hectáreas inundadas, 18.232 viviendas averiadas y 4.099 viviendas destruidas.

Después de Córdoba, los departamentos con mayor número de familias afectadas, de acuerdo con el reporte oficial, son La Guajira (11.286), Antioquia (3.886), Chocó (3.393) y Sucre (1.562). 

Y frente a la indiferencia vergonzosa del gobierno de Petro, hay que resaltar el esfuerzo de la empresa privada que tanto critica él, como Avianca, por ejemplo, la reacción solidaria del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón y del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quienes lideran la recolección de toda clase de ayudas y de alimentos.

Y ni qué decir del espíritu solidario de centenares de miles de colombianos, quienes sienten como propia esta tragedia y a la vez lamentan la ineficacia, la indiferencia e indolencia de este presidente que solo da dolor de patria.