@AndresJRendonC
Decreto de emergencia económica puso a hacer cuentas a la Gobernación por alza de impuestos a licores. “El Gobierno se quedará con todo el crecimiento de la FLA”, anticiparon el gobernador Andrés Julián Rendón y el gerente de la factoría Esteban Ramos Maya.
El impacto inmediato del decreto del gobierno no solo se siente en las tiendas, bares y estancos de Antioquia desde el 1 de enero, sino en las cuentas de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) y la Gobernación, que estiman pérdidas de más de $40.000 millones.
Según lo dispuesto por el Gobierno Nacional, el IVA para los licores fuertes, como el aguardiente, el ron, el whisky y el brandy, pasará de una tarifa del 5% al 19%. A este incremento se suma un ajuste en el impuesto al consumo, que ahora se fijará en un 30% sobre el valor total de cada botella.
El gerente de la FLA, Esteban Ramos Maya, explicó que la licorera tenía previsto un incremento de cerca del 5,5% en el precio de sus productos para el 2026. Sin embargo, ante las medidas del Gobierno Nacional, una botella de licor puede subir entre un 44% y un 47%, esto debido no solo por el alza del impuesto al consumo, sino por el aumento del IVA –que pasa del 5% al 19%–. “Estamos tomando determinaciones frente a los precios debido a las decisiones del Gobierno Nacional. Esperamos que la Corte Constitucional tome medidas cautelares frente a esto, pero sin duda habría un aumento en el precio del licor que, en el caso de una botella de aguardiente antioqueño de 750 ml está a pie de factura en 40 mil pesos y pasaría a 60 mil pesos”, detalló el directivo al señalar que las ventas de la FLA podrían disminuir aproximadamente un 40%.
A ello se suma la preocupación por el aumento del contrabando en el departamento, producto del incremento de precios.
“El contrabando no lo ejercen precisamente personas de bien, son espacios económicos que se le ceden, a través de la carga impositiva, a la criminalidad y que habrán de engrosar las rentas de los distintos grupos que se dedican a esto”, agregó.
Para ponerlo en términos claros, una botella de Aguardiente Antioqueño de 750 ml, que actualmente tiene un costo cercano a los $50.000, podría pasar a valer aproximadamente $63.000. La FLA ha señalado que solo por concepto de impuestos, esta botella que antes pagaba $17.500 ahora deberá tributar cerca de $33.000, lo que representa un incremento del 50% para el bolsillo del ciudadano. Por su parte, el Ron Medellín experimentará un alza del 48%; mientras que una botella de whisky que hoy cuesta $63.980 llegará a los $94.690.
El mandatario departamental aseguró que el decreto de emergencia económica obliga a la Fábrica de Licores de Antioquia a transferir al Gobierno Nacional 720 mil millones de pesos este año. “Petro puso a la FLA, la licorera más grande del país, a trabajar para su empleo militante. El Gobierno Nacional cuadró caja por cuenta de las regiones y nos está pasando la factura de su estatismo, su pretensión burocratizadora por doquier, su ánimo electorero buscando tener empleo militante para imponerse en las elecciones, todo con cargo a las regiones”, señaló. (Con datos de El Colombiano).


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