10 mayo, 2021

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

EPM: El problema es el nominador

Por Francisco L. Valderrama A.

Tiene el se帽or alcalde Quintero una capacidad inagotable para desnudar su peque帽ez y sorprender negativamenteTuvo en sus manos la oportunidad de reivindicar su gesti贸n, de aglutinar, rectificar y generar confianza, pero prefiri贸 el pleito parroquial sin medir las consecuencias de convertir a EPM en campo de batalla de una lucha de intereses de todos los pelambres, los suyos incluidos, que a dentelladas, en forma abierta o solapada, solo buscan  su lugar en la depredaci贸n de un patrimonio p煤blico tan preciado. 

Con el nombramiento de gerente general que acaba de anunciar, supuestamente apoyado en su Junta Directiva, ha puesto la organizaci贸n en interinidad y  grave riesgo. Lo primero, por cuanto recientemente hab铆a dicho que necesitaba alguien que 鈥渓e copiara鈥, con todo el escabroso alcance de esa expresi贸n en una entidad que se supone aut贸noma. Un directivo con sentido de dignidad y de respeto por lo que representa EPM no se va a prestar para servir de estafeta. Actuar con decoro lo convertir铆a en un gerente de corto plazo, sacrificable sin miramiento alguno al primer asomo de independencia. Y en grave riesgo, porque si el nominado es solo una ficha de la estructura burocr谩tica municipal, ser谩 la entidad la que sufra las consecuencias, tal como ha venido ocurriendo con los reiterados desaciertos del se帽or Quintero en su conducci贸n.   

Lamentablemente no hay manera que EPM salga bien librada de la afrenta humillante a la que la ha sometido el comportamiento del se帽or Quintero y su trato indigno a su incomparable recurso humano. El problema est谩 aguas arriba y nace de la potestad nominadora omn铆moda que la ley confiere al alcalde de turno, no siempre bien utilizada.  Lo preocupante no es tanto el nominado sino la bufoner铆a, ineptitud, incapacidad e irresponsabilidad del nominador. Se trata de sustraer la entidad de vaivenes pol铆ticos y econ贸micos ajenos al inter茅s de sus verdaderos due帽os que somos los ciudadanos, pero ello demanda directivos con vuelo propio y no funcionarios f谩ciles, manuales y obsecuentes. 

No hay que abrigar esperanzas en un personaje que se auto promociona vocero de un proyecto alternativo pero que al tiempo es capaz de flotar y deambular en el estercolero de la politiquer铆a colombiana. No se puede pretender  que quienes han convertido a Colombia en un lodazal sean los indicados para dar lecciones de recto proceder a una empresa ejemplar como EPM, con todo y los problemas y errores que se puedan haber cometido, que por supuesto deben ser investigados hasta las 煤ltimas consecuencias y recibir su condigno castigo si hay lugar a ello.   

Se impone recurrir tanto a la sana rebeld铆a de su recurso humano para impedir el desv铆o misional de EPM, como al control ciudadano de sindicatos y colectivos sociales para que no se comprometa el patrimonio p煤blico en aventuras megal贸manas del alcalde de turno.  Vigilancias que nazcan del sentido de pertenencia y del respeto profundo por la instituci贸n y no aquellas que se activan selectivamente al tenor de intereses econ贸micos o afinidades pol铆ticas. Hay que descreer de vigilancias que callaron frente al desprop贸sito de la compra de Orbitel, la infame entrega de UNE o ante un embeleco como EPM SIN FRONTERAS, que retorci贸 su ADN y alej贸 la entidad de su propia comunidad.  

Finalmente, un reconocimiento al se帽or Quintero. No es haza帽a desde帽able igualar por lo bajo la irresponsable gesti贸n de algunos personajes da帽inos que casi acaban con EPM. En vez de unir, de convocar, de dar ejemplo de ponderaci贸n y equilibrio en medio de una calamidad p煤blica que demanda su atenci贸n y liderazgo, se dedica a hacer campa帽a para su propia revocatoria.  

驴Ser谩 mucho pedir a pol铆ticos y negociantes aventureros que libren sus peleas en los terrenos fangosos en que suelen moverse y no con EPM c贸mo campo de batalla? 驴Ser谩 mucho pedir que saquen sus sucias manos de EPM? Por favor, POR FAVOR, la autonom铆a plena de la organizaci贸n es un asunto de supervivencia empresarial. Qu茅 al menos ese precepto nos convoque. (Opini贸n).